Martín Krywokulski, el divulgador sanjuanino que en las redes le pelea a la "chatura" con la filosofía
Este estudiante de arquitectura, músico y divulgador de historia de 28 años busca combatir el contenido "chato" de internet con reflexiones sobre la vida cotidiana y la identidad sanjuanina.
En el ecosistema vertiginoso de las redes sociales, donde el algoritmo premia la inmediatez y el consumo superficial, aparece una figura que rompe el molde. Se llama Martín Krywokulski, aunque en el mundo digital todos lo conocen como "Martín Krywo", un nombre artístico que adoptó para facilitar la pronunciación de su apellido de origen ucraniano. A sus 28 años, este sanjuanino de pura cepa, nacido un 13 de marzo en el corazón de la Capital, se define a sí mismo con una honestidad brutal que desarma cualquier pretensión de influencer convencional.
Martín es lo que él llama un "culo inquieto", un alma polifacética que navega entre los planos de arquitectura, los acordes de un bolero y la densidad de los libros de filosofía. Aunque está en quinto año de su carrera en la Universidad Nacional de San Juan, bromea con ser un "muy mal estudiante", una etiqueta que usa para quitarle solemnidad a una vida académica que, sin embargo, lo apasiona y lo tiene como consejero directivo en su facultad. Pero más allá de los títulos, su verdadera esencia reside en la curiosidad y en la necesidad de compartir lo que descubre.
Sobre su irrupción en las redes sociales -más en Instagram- con contenidos que invitan a la reflexión profunda, Martín explica su motivación con una claridad meridiana. "En un momento como que me empezó a pintar divulgar o usar las redes para decir, "Bueno, por lo menos hago divulgación de cosas que me gustan, que leo, que me interesan. Y en esa línea de divulgación, yo ahora estoy laburando en Traigo Data, que es un un proyecto de divulgación histórica en redes sociales que tenemos con Martina Flores y lo coproducimos con la Alta Productora, que es una productora audiovisual de acá de San Juan. Y aparte dije, bueno, también me pinta hablar un poco de filosofía, de historia, de cosas que que todo el tiempo leo y que me gustan y que me parecen interesantes como para enriquecer un poco el contenido tan chato de de las redes sociales", cuenta.
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La filosofía, para Martín, es una herramienta para sobrevivir a la época actual.
Su mirada se posa sobre la velocidad del mundo moderno y la delegación del pensamiento a las máquinas. "Yo creo que estamos en un momento histórico que te hace que omitas la pausa, en el que no se contempla, un momento histórico donde todo tiene que ser hiperproductivo. Y a mí hay algo de eso que me hace ruido de vivir de esa manera o de vivir sin reflexionar. Un poco viene de ahí, otro poco viene de otro chiste que también hago, que es que a veces siento que solo tengo las miserias del artista. Pero esta cosa de poner en crisis el mundo, de preguntarse las cosas, siempre en pos de aprender sobre lo que es uno en el mundo y lo que es el mundo para nosotros. Y de ahí surgen siempre más incógnitas. Entonces, de cuestionar también un poco lo preestablecido", asegura. Y destaca que "el último video que subí habla de cómo todo en las redes sociales se lee igual, porque estamos delegando cognitivamente un montón de cosas a la inteligencia artificial y, a veces hay que también pensar, parar un poco la pelota y decir, "Che, ¿por qué todo se lee igual?" Y porque todo está escrito por la IA, porque todo está escrito por un patrón..."
Este interés por el pensamiento no es un monólogo solitario. Para Martín, el feedback de su comunidad en Instagram es esencial para validar lo que hace. Él cree que toda construcción de conocimiento termina siendo válida cuando es colectiva y comunitaria, ya que no tiene sentido estudiar o aprender si no se puede divulgar y poner a consideración de otros para someterlo a una opinión, a una crítica o a un juicio, porque de ahí salen las cosas más interesantes. Sus posteos, que a menudo nacen de la lectura de libros de política, economía o historia, buscan interpelar al otro, bajando a tierra conceptos académicos para que se entienda que la filosofía atraviesa a las personas todo el tiempo.
Martín no es solo un pensador de redes; es también un músico autodidacta que ha llevado su arte a escenarios como el Teatro Bicentenario y el Teatro Municipal de San Juan. Su primer disco, "Suspensión", lanzado en 2024, es una muestra de su eclecticismo, mezclando rock, blues, bolero y tonada. Actualmente, trabaja en su segundo álbum, "Bajo la piel", donde busca profundizar en la identidad sanjuanina, un tema que lo obsesiona tanto en la música como en su proyecto de divulgación histórica Traigo Data.
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Él confiesa que todo lo que hace, en algún punto, tiene que ver con San Juan y que a través de la historia uno va aprendiendo el valor que tiene el lugar donde nació, descubriendo cosas que no se cuentan pero que tienen un valor muy grande, lo que hace que a uno le guste mucho más el lugar donde vive.
A pesar de su creciente repercusión, a Martín no le gusta la etiqueta de influencer. "No sé si me cabe el término influencer. Yo solo digo que soy quizás un divulgador o simplemente un creador de contenido, pero hasta ahí". Además, aclara su postura frente a la tecnología: "no soy un detractor de las redes sociales, todo lo contrario, me encantan".
Krywokulski afirma que le gusta la política indudablemente. De hecho, milita activamente dentro del ámbito universitario: se desempeña como consejero directivo por el estamento de alumnos en su facultad de Arquitectura de la UNSJ. Se describe como una "alquimia" entre tradiciones políticas: comenta que tiene una formación radical por su familia, pero que su elección personal es el peronismo. Según él, esta mezcla le permite poner en perspectiva tanto sus ideas propias como las de los demás.
Sus reflexiones en redes sociales nacen a menudo de la lectura de libros de política, economía e historia, fuentes que utiliza para "detonar" pensamientos que luego comparte con su comunidad; Casi al pasar menciona, medio en broma, medio en serio, que le gustaría llegar a ser decano de su facultad en unos 20 años.
Embed - Martín on Instagram: "¿Hacer cada vez más o aprender a detenerse? Cuentenmé en comentarios que les parece esta idea "