El problema de las palomas en el Centro Cívico no es nuevo. De hecho, años atrás se hicieron obras en la parte externa del monumental edificio para impedir que se hicieran los nidos en los recovecos de las columnas, uno de los lugares favoritos de estas aves, cuya presencia es no deseada porque son potenciales transmisoras de enfermedades y ensucian la pintura, entre otros factores. Lo curioso es que pese a la lucha por erradicarlas del lugar, ahora se pueden ver palomas adentro del Cívico, manchando las paredes y revoloteando por lo alto de las oficinas a gusto.
Las palomas fueron siempre habitués del edificio que es el más grande de San Juan, sobre todo por décadas mientras estuvo abandonada la construcción. Luego de terminada esta descomunal infraestructura en 2009, las aves siguieron estando, en menor medida, mientras las autoridades a cargo de la manutención de las instalaciones idearon sistemas para ahuyentarlas.
La presencia de estas aves dentro del edificio, tal y como mostró un informe de Canal 13 San Juan, se da en los últimos pisos y es un tema que llama la atención a los trabajadores y a los cientos de sanjuaninos que van a hacer trámites en el lugar.