Recientemente se conoció el cambio de autoridades en la Cámara Expendedores de Combustible (CECA). Analía Salguero, quien estuvo delante del grupo dio un paso al costado y en su lugar asumió Miguel Caruso, un joven con iniciativas, nuevos enfoques y ganas de transformar las estaciones de servicio ayornadas a los tiempos que corren.
Miguel tiene 30 años, estudió Veterinaria y proviene de familia estacionera. Si bien los negocios familiares se desarrollaron en Córdoba hacia 1989 siendo una cerealera, la empresa familiar Mar San SRL comenzó a crecer y al poco tiempo inauguraron la primera estación de servicio, dando inicio a un camino que continúa hasta la actualidad en San Juan, donde lleva instalado hace siete años.
“Este es un rubro interesante, atrapante. Estamos todos los días y no da descanso. Eso lleva a atraparte y cada vez interiorizarte más, sobre todo en los cambios que se van haciendo. Uno debe estar encima del negocio”, remarca Miguel.
Hace poco más de un año, el joven empresario comenzó a involucrarse más en la actividad que se desarrollaba dentro de la CECA y con ello también tomó contacto con la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), la entidad que nuclea a los empresarios de todo el país. Al tanto de las problemáticas, adversidades y con un sinfín de ideas para transformar la realidad del sector, Miguel sin pensarlo mucho decidió postularse para la presidencia de la cámara local, comprendiendo que el cambio generacional es fundamental para crecer.
El nuevo concepto de Estaciones de Servicio de Miguel Caruso
Al respecto, indicó: “Soy de la política que hay que unir las ganas de los jóvenes con la experiencia de los grandes. La comisión directiva se forma hoy por casi todos los jóvenes, que somos los que estamos mucho más tiempo en las estaciones y entendemos las problemáticas del rubro. De todas formas, siempre estamos en contacto con quienes llevan años en la actividad, aprovechando sus experiencias”.
Con nuevos desafíos por delante y un cargo que le genera demasiada exposición, Caruso tiene en claro que sus objetivos durante la presidencia en la CECA están enfocados en atraer a los jóvenes relacionados con la actividad, ya que son el futuro de la actividad. También incorporar más tecnología a las playas y agilizar las habilitaciones e inspecciones, trabajando en conjunto con los organismos que las emiten.
Pero no es lo único. Hay un apartado especial dedicado a la mutación de las estaciones de servicio, buscando que sean más que un espacio donde conseguir combustible. Al respecto asegura: “Hoy en día tenemos muchos combustibles nuevos. Soy muy amigo de las energías renovables y la idea es incorporar la carga eléctrica para autos. Si bien es a largo plazo, ya tenemos que ir pensando en eso. Sabemos que el combustible líquido seguirá funcionando, pero también sabemos que estamos mutando hacia otros lugares”.
Y continuó: “La estación de servicio ya está mutando, no solo somos despachantes de combustible, sino que sumamos servicios como tienda, lubricentro, lavadero, tener los líquidos disponibles, además de insumos, bebidas, hielo, garrafas, leña. Todo lo que se pueda vender en el negocio, mejor. Tenemos que brindar un servicio al cliente y, con el desfasaje del precio al combustible, buscamos lograr el equilibrio en otros productos para solventar la estructura que tenemos”.
Las iniciativas y proyectos que tiene Miguel apuestan a un nuevo concepto de estaciones de servicio, buscando que sean un espacio de encuentro donde también se haga un fuerte enfoque en la importancia del cuidado del medio ambiente. Pero también apunta a aceitar las relaciones con aquellos organismos que deben dar el OK para que las estaciones funcionen, debido a los gastos que deben enfrentar, sin olvidar que muchas veces son castigados por la sociedad que desconoce los pormenores de manejar una estación de servicio.