El gobernador Marcelo Orrego en el acto de la XXXV Cabalgata de Fe a la Difunta Correa.
Finalmente, la enorme columna de gauchos llegó al paraje de Vallecito en el marco de la XXXV Cabalgata de Fe a la Difunta Correa, encabezada por el gobernador Marcelo Orrego. Tras arribar a bordo de un caballo junto a la columna, el Mandatario encabezó el acto oficial a los pies de la capilla, donde ofreció su tradicional mensaje a los participantes y se confesó públicamente. Por decisión propia, Orrego contó si realizó su peregrinar para agradecer o para pedir a Deolinda Correa, y aseguró que fue movilizado por ambos motivos.
“Quiero poner en valor algo que me preguntaban: qué sentía, qué me pasaba, si venía a pedir o a agradecer. Y yo digo, con mucha humildad y de corazón, que vengo a hacer las dos cosas. Vengo a agradecer, porque a la Difunta hay que agradecerle todos los días. En los momentos difíciles que tenemos, en el contexto nacional y mundial, me ha tocado gobernar en tiempos de tormenta, en la peor crisis económica de la historia argentina, y eso te obliga a tomar decisiones todos los días”, expresó.
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En ese sentido, remarcó: “Vengo a agradecerle a la Difunta, porque en los momentos difíciles los sanjuaninos estamos juntos, y si estamos unidos podemos resolver todo”.
Pero también hizo foco en su faceta más íntima y espiritual: “Vengo a pedir lo que pido todas las noches cuando rezo un Padre Nuestro y un Ave María: que nos ayude. No solo la Difunta, sino también Dios y la Virgen, para poder tomar decisiones correctas. Soy un ser humano y, por supuesto, puedo equivocarme. Me he preparado y voy a trabajar todos los días, porque me levanto temprano y me acuesto pensando en los sanjuaninos, pero tomar decisiones correctas es muy importante en la vida”.
Para terminar, el Gobernador destacó la puesta en valor del sitio y la trascendencia de la figura de la Difunta Correa: “También venimos a disfrutar esta puesta en valor, porque hemos trabajado para resaltar la enorme historia que tiene la Difunta, que comenzó como una devoción en 1960 y cuya popularidad fue creciendo hasta hoy, cuando es venerada en todas las jurisdicciones del país”.