En una jornada de alta sensibilidad política y gremial, el gobernador Marcelo Orrego rompió el silencio para respaldar la última propuesta salarial presentada en la mesa paritaria. El mandatario buscó equilibrar su discurso entre la firmeza financiera y la vocación de diálogo, en un contexto donde los gremios docentes UDAP, UDA y AMET ya han judicializado el conflicto mediante una impugnación formal ante la Subsecretaría de Trabajo.
A pesar del rechazo sindical y las críticas a la medida que busca garantizar la presencialidad limitando el ejercicio de huelga, Orrego defendió los números del Ejecutivo. Según el mandatario, la oferta actual garantiza que ningún docente de grado perciba menos de lo establecido, sumando un incremento de $150.000.
"Ayer (por el lunes) hemos hecho otra vez una propuesta superadora. Al computar los diversos ítems, la oferta va por encima de la inflación", afirmó Orrego en rueda de prensa. Para el Gobernador, este movimiento no es solo una actualización salarial, sino un esfuerzo "fundamental" para jerarquizar la educación en la provincia.
Uno de los puntos centrales del discurso oficial fue el recordatorio del complejo escenario financiero tras la quita del FONID (Fondo de Incentivo Docente) y el Fondo de Conectividad por parte del Gobierno Nacional.
Orrego subrayó que su gestión absorbió esos costos "sin titubear". "Fuimos y lo suplimos porque sabemos las necesidades de los docentes", expresó, marcando una clara distinción entre su "profunda admiración" por los maestros y la relación tirante que mantiene con las cúpulas gremiales.
El mandatario vinculó la pauta salarial con la salud general de las arcas provinciales, ubicando a San Juan como la tercera provincia con mejor orden fiscal del país. Sin embargo, advirtió que cualquier movimiento en el sector docente impacta directamente en el universo de 50.000 empleados públicos de la provincia.