En medio de la profunda y extensa sequía que atraviesa la región y tiene fuerte impacto en San Juan, mantener los espacios verdes y espejos de agua es cada vez más complejo. Teniendo en cuenta esa situación, el personal que mantiene el Parque de Mayo, el principal pulmón verde de la provincia, desarrolla un plan con distintas aristas que permiten utilizar el agua de un modo eficiente para evitar el derroche.
Desde la Secretaría de Espacios Verdes de la provincia, indicaron a Tiempo de San Juan que, la coordinación, la tecnología y la utilización de trabajo manual, son las claves del mantenimiento del Parque. En ese contexto, detallaron que, para optimizar el recurso, “todos los meses se hace limpieza de los aspersores y se verifica si alguno debe ser cambiado. Es que muchos son dañados por las personas que llegan al lugar. La zona en la que más se notan estos actos en la del sector Oeste del espacio verde. El mismo trabajo se hace con todas las luminarias”.
Y es que, en el Parque de Mayo, casi todo el riego se realiza por aspersión. El sistema se activa cerca de las 4 de la mañana y se termina sobre las 7. A la vez, hay camiones que ingresan cada una hora aproximadamente para reforzar las zonas que necesitan más agua.
Además del riego, para mantener los árboles se realiza poda todos los meses. El objetivo es evitar que las ramas causen daños en la iluminación y que las veredas no queden demasiado oscuras. Además del riego, para mantener los árboles se realiza poda todos los meses. El objetivo es evitar que las ramas causen daños en la iluminación y que las veredas no queden demasiado oscuras.
Otro aspecto que se tiene en cuenta en cuanto al uso y cuidado del agua durante el proceso de sequía es el mantenimiento de las fuentes. El Parque de Mayo tiene 4 fuentes y a ellas se suman dos más, las del Monumento al Deporte y la confitería que está en la zona Oeste. Todas se limpian y desinfectadas una vez por semana. Mientras que, una vez al año se les realiza un refuerzo de permeabilización y pintura para que filtren agua.
Al respecto, desde el área detallaron además que, la fuente de calle Las Heras funciona todo el día, mientras que la fuente rectangular y la fuente corazón, junto con la fuente de la niña funcionan de 7 a 10; de 11,30 a 14; de 15,30 a 18 y de 19 a 23. “Todas tienen un sistema tecnológico que permite que usen la misma agua para funcionar y se apagan en caso de viento, para evitar el derroche”, afirmaron.
Durante la mañana y la tarde, en el Parque de Mayo trabajan unas 23 personas que realizan tareas de mantenimiento. Durante la mañana y la tarde, en el Parque de Mayo trabajan unas 23 personas que realizan tareas de mantenimiento.
A estas tareas se suma la del mantenimiento y uso del lago, que acumula unos 20 millones de litros de agua. En este aspecto se utilizan dos sistemas, uno de llenado y otro de recirculación.
El llenado del lago se realiza con una perforación que tiene para ese fin. En tanto que, durante la tarde-noche se recircula el agua, para que no genere feo olor. Mientras que, durante la mañana, parte del riego del Parque se realiza con el agua que se saca del lago, sobre todo la zona cercana a la Facultad de Ingeniería.
La alimentación de los peces y los patos y gansos que hay en el lago también forma parte del mantenimiento. Además, con un bote a motor se recorre el lago a diario para sacar peces muertos o basura que la gente arroja.