Cuando todo estaba dispuesto para que Adriana Tettamanti entendiera en la demanda que Marcelo Lima le hizo a Sergio Vallejos por daños y perjuicios, un cambio de último momento obligó a que otro juez intervenga. Es que el cortista recusó a la titular del Juzgado Contencioso Administrativo y, aunque fue apartada, la magistrado sumó un nuevo capítulo en su historial de controversias que podrían catalogarla como una de las figuras más temidas en Tribunales.
Si bien el integrante del máximo órgano judicial no expresó motivos para removerla, pues en el fuero civil no es necesario hacerlo, fueron diversas las especulaciones en torno a las razones que habría tenido para que no participe. Hubo quienes sostuvieron que los enfrentamientos que la jueza tuvo con el uñaquismo por las PASO, fuerza que lo tuvo a Lima como vicegobernador, habrían impulsado la maniobra.
Otras versiones -más cercanas al cortista- apuntaron hacia la vinculación de Tettamanti con la causa de La Superiora y, en consecuencia, con el origen de la disputa judicial entre Lima y Vallejos, ya que el empresario textil pidió un juicio político contra Lima por cómo falló en el caso de la expropiación. Aunque el planteo no prosperó en la Sala Acusadora de la Cámara de Diputados, el miembro de la Corte lo demandó por dañar su imagen. Ello habría sido la razón para solicitar que se abstenga de impartir justicia.
Más allá de las estimaciones, hay un hecho que resulta ineludible: las causas de alto impacto en la provincia suelen estar asociadas a Tettamanti y, por tanto, sus decisiones son cuestionadas no sólo por el alcance judicial, sino también el político. Un ejemplo de ello fue el fallo contra la eliminación de las PASO.
La jueza aceptó medidas cautelares e incluso declaró inconstitucional la eliminación promulgada por la Legislatura en diciembre de 2021. Esta acción fue interpretada por algunos sectores del gobierno provincial como una intromisión jurídica en la política electoral.
El Fiscal de Estado de aquel entonces, Jorge Alvo, presentó una recusación para apartar a Tettamanti de la causa de las PASO, argumentando que había prejuzgado el asunto al dictar medidas cautelares y, por ende, carecía de imparcialidad. No obstante, la recusación fue rechazada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, que ratificó la competencia de la jueza para continuar el caso.
Otra de las polémicas que registró su historial fue su actuación en la causa de La Superiora, el conflicto judicial de larga data que aún no se resuelve y del cual fue removida por la Cámara de Apelaciones, lo que generó un conflicto con las decisiones de ese tribunal. Tettamanti, en esa oportunidad, criticó públicamente el fallo que la sacó del expediente, expresando sorpresa y defendiendo que había actuado “ajustada a la ley”.
Un revuelo menor, aunque en un caso de alto vuelo, fue el que protagonizó con la ex jueza Rosalba Marún (fallecida) y su esposo Edishon Solbevio, quienes la denunciaron ante el Jurado de Enjuiciamiento por la megacausa de expropiaciones. Los mismos sostenían que favorecía los intereses de la provincia en ciertos procedimientos. Por ello, la magistrada repudió fuertemente la maniobra y hasta solicitó que se sancionara con multa a sus denunciantes.
La disputa entre Lima y Vallejos
Tras la presentación de Lima, Tettamanti quedó fuera de la demanda civil y, por tanto, se sorteará de nuevo el juzgado que mediará en la puja de los particulares de pesos pesados. Previamente, el juez Luis César Arancibia había sido designado por el azar. No obstante, el dirigente libertario lo recusó sin motivo y ello derivó el expediente hacia la jueza en cuestión.
Aunque resultó una sorpresa la movida de último momento, las fuentes cercanas a la disputa entre el cortista que pide $60 millones de resarcimiento y el empresario manifestaron que ya no habría más sobresaltos en el caso; al menos, es lo que se estima, ya que sólo una vez se puede recusar -sin fundamentos- en el ámbito civil y ambas partes, actor y demandado, aprovecharon el recurso. La próxima deberán explicar por qué no quieren la participación de tal o cual juez.
Se espera que el juez civil que resulte elegido sea el definitivo ya sea para dar lugar al planteo de Lima o, bien, para desestimar su acción. Los posibles son Héctor Rollan, Humberto J. Conti Picco, Roberto Pablo Farina, Walter Ramon Otiñano y Amanda Rosa Dias.
El actor busca limpiar su imagen por la supuesta ofensión que sufrió ante el pedido de jury, mientras que el demandado aseguró que la maniobra resulta amenazante y de ejercicio de presión institucional con la que se pretende dar un aviso a aquel que enfrente el poder.