La reforma del Código Electoral es el tema “estrella” de la Cámara de Diputados de este 2026. De hecho, el gobernador Marcelo Orrego insistió, en el discurso de apertura de sesiones, en la derogación del Sistema de Participación Abierta y Democrática (Sipad) y en avanzar a un nuevo sistema electoral. En este contexto, el Ejecutivo podría presentar su propio proyecto electoral para que dialogue en comisiones con el del bloquismo y el del giojismo. La carta principal del oficialismo es la negociación, con la mente puesta en que “son solo 12 diputados” y con la posibilidad de que gane otro proyecto que no sea el oficialista.
El Gobierno envió a principios de marzo un proyecto para derogar el SIPAD, sumado a algunas modificaciones clave en la Ley de Partidos Políticos que busca redefinir los tipos de partidos que pueden existir, provinciales, municipales, confederaciones y alianzas o frentes electorales, y fija reglas para la conformación de alianzas.
Teniendo en cuenta que la mera derogación del Sipad no es en sí un sistema electoral, fuentes allegadas al Gobierno aseguran que desde Casa de Gobierno piensan enviar a la Legislatura un nuevo proyecto, con el objetivo de que dialogue con los otros de proyectos electorales que están en comisión, el del bloquismo y el del giojismo.
El proyecto del bloquismo contempla la creación del Régimen Electoral de Competencia Ordenada (RECO), que establece que cada partido o frente podrá presentar un solo candidato a gobernador, hasta tres postulantes a intendente por municipio y un máximo de tres listas de concejales, además de una única lista de diputados proporcionales y hasta tres candidatos a diputado departamental. A la vez, introduce un esquema en el que los votos se acumulan por frente o agrupación, como “un mini lema”. También suma la implementación de la Boleta Única de Papel en reemplazo de la boleta sábana.
El objetivo de presentar un proyecto propio es contar con una herramienta concreta para negociar en las comisiones. Sin una propuesta formal sobre la mesa, sería más difícil discutir y contrastar sus prioridades con las del bloquismo y las del giojismo. Cabe recordar que hay algunos puntos innegociables para el Gobierno: la eliminación del Sipad y la elección de candidatos mediante internas partidarias.
Aunque hacia afuera el oficialismo insiste con la necesidad de reformar el sistema electoral, en la Legislatura reconocen que el interbloque cuenta apenas con 12 diputados, lo que deja abierta la posibilidad de que el proyecto no avance. En ese escenario, no se descarta que finalmente no se trate ninguna iniciativa y que en 2027 se vote con el SIPAD, o incluso que prospere la propuesta del bloquismo. La definición, en gran medida, queda en manos del peronismo, que ya expresó su intención de acompañar el proyecto oficialista.