En los pasillos del peronismo sanjuanino, el aire está cargado de especulaciones y viejos rencores que parecen lejos de prescribir. Desde el corazón del giojismo, las fuentes más cercanas al exgobernador José Luis Gioja describen un escenario donde la paciencia política se mezcla con una firmeza ética innegociable. Para este sector, el camino hacia 2027 no es una simple cuestión de nombres, sino de reconstruir una moral partidaria que consideran percudida por la gestión anterior. La gran incógnita sobre si Gioja será candidato permanece latente, aunque en su entorno sugieren que, si bien ninguna puerta está cerrada con llave, el histórico dirigente se proyecta hoy con más naturalidad en los pasillos del Congreso Nacional que en una nueva aventura por la gobernación. Existe una convicción de que la gente podría mostrar resistencia ante figuras de larga data, y por ello la palabra "renovación" empieza a sonar con fuerza en sus filas, aunque siempre bajo su tutela estratégica.
El verdadero nudo gordiano de la unidad peronista en San Juan tiene nombre y apellido: Sergio Uñac. Para el giojismo, el actual senador nacional representa un límite infranqueable. Fuentes del giojismo sostienen que cualquier intento de llevar a Uñac como candidato a gobernador en 2027 dinamitaría cualquier posibilidad de trabajo conjunto. El diagnóstico que hacen sobre el uñaquismo es lapidario: hablan de una gestión "sucia" en la percepción social, salpicada por escándalos como el de los caños del Acueducto Gran Tulum y un rechazo profundo en sectores clave como el docente. En el análisis que circula entre los leales a Gioja, Uñac es visto como alguien que priorizó su ambición personal por encima de las instituciones, llegando incluso a forzar interpretaciones constitucionales que terminaron facilitando la llegada de la actual gestión de Marcelo Orrego.
El ajedrez provincial
El escenario local se complica aún más con la posible eliminación de la Ley de Lemas, un cambio de reglas que, según el análisis del sector giojista, busca favorecer al actual gobierno provincial. Ante la desaparición de estas herramientas, el control del aparato partidario se vuelve clave. El giojismo observa con desconfianza cómo el sector de Uñac todavía retiene las riendas de la estructura del PJ, lo que les permitiría imponer candidaturas por "consenso" o mediante decisiones del Consejo Partidario donde aún son mayoría. Sin embargo, desde el entorno de Gioja confían en lo que ellos ven como un desgaste de la figura de Uñac y una baja aceptación popular terminarán por abrir espacios para nuevos cuadros o para una resistencia interna que no aceptará imposiciones a dedo. La idea es consolidar una alternativa que se desmarque de las mañas del uñaquismo, al que acusan de haber puesto candidatos "para perder" en el pasado, como habría ocurrido con la postulación de Rubén Uñac cuando el senador fue inhabilitado por la Corte.
En cuanto a figuras de recambio, el giojismo mira con atención a otros actores, aunque con cautela. Sobre Cristian Andino, por ejemplo, consideran que su discurso es cambiante y que, pese a ser un "alumno" de Uñac, podría haber márgenes para el entendimiento, aunque ya no hay lugar para la confianza ciega. Respecto a los rumores sobre una posible candidatura de Gastón Gioja, hijo del exgobernador, en el círculo íntimo desestiman la versión por el momento, señalando que el joven está enfocado en otros proyectos y que se le haría difícil competir sin una militancia en su espalda. La estrategia parece ser esperar a que "pase mucha agua bajo el puente", evitando apresurar definiciones que podrían desgastarse prematuramente en un clima social donde la urgencia de la gente pasa por el empleo, la vivienda y la mercadería para llegar a fin de mes.
Axel como faro y la duda sobre el "vuelo" de Uñac
El análisis del giojismo mira obviamente también hacia la Casa Rosada. Para los allegados a Gioja, el referente nacional indiscutido es Axel Kicillof. El plan estratégico incluye la apertura de sedes del Movimiento Derecho al Futuro en San Juan, funcionando como el brazo político del gobernador bonaerense en la provincia. En esta visión, el peronismo debe configurarse como una alternativa amplia que logre seducir incluso a sectores del peronismo federal como Schiaretti, Randazzo o Pichetto, entendiendo que el escenario de 2027 estará fuertemente polarizado. Consideran fundamental consolidar lo propio y apostar por captar a los nuevos votantes, jóvenes que no vivieron los procesos políticos de hace dos décadas y que hoy son el botín electoral que se disputan con las fuerzas libertarias.
No es un dato menor que el sector de Gioja observa con escepticismo las maniobras nacionales de Sergio Uñac. No dan crédito total a las versiones que sitúan al senador como un posible ungido de Cristina Fernández de Kirchner para una fórmula presidencial. Para el giojismo, estos movimientos de Uñac son más una estrategia de posicionamiento mediático financiada con recursos propios que una realidad política sólida. En este tablero nacional, quizá en el lugar de vice detrás de Kicillof, prefieren apostar a figuras como Victoria Tolosa Paz o Natalia de la Sota, buscando una síntesis que permita al peronismo volver a ser competitivo sin repetir los errores de la última etapa. El objetivo final es que el peronismo sanjuanino llegue a 2027 con una cara renovada, alineada con el proyecto de Kicillof y, sobre todo, libre de las figuras que consideran responsables de la derrota y el desprestigio del movimiento en la provincia.