Este miércoles, el Arzobispado de San Juan de Cuyo confirmó que el obispo auxiliar Gustavo Larrazábal es el nuevo obispo de la Diócesis de Mar del Plata. Tiene fecha y hora de asunción: el 20 de enero a las 18, en la ciudad costera. Es una novedad tras el halo de dudas que esparció una facción de sacerdotes disonantes con la conducción de monseñor Jorge Lozano.
La primera información sobre el traslado de Larrazábal a Mar del Plata llegó el 13 de diciembre, cuando el papa Francisco aceptó la renuncia de José María Baliña y designó al segundo al mando en San Juan como reemplazo. El arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, emitió un comunicado: "Recemos por la vida y vocación del Padre Gustavo en este nuevo servicio Pastoral que se le confía y por nuestros hermanos marplatenses".
Parecía una cuestión cerrada hasta que "altísimas fuentes de la Iglesia de San Juan" -según palabras del diario La Capital de Mar del Plata- dijeron que, aparentemente, designarían a otro sacerdote para el rol de obispo. Es decir, curas de la provincia se comunicaron con el medio marplatense para relativizar el arribo de Larrazábal.
"En las próximas horas habría novedades en torno al futuro de la Diócesis local y la persona elegida para asumir como obispo", publicaron los periodistas de Mar del Plata, el pasado 29 de diciembre. Esto obligó a que fuentes de jerarquía del Arzobispado de San Juan de Cuyo echaran por tierra el rumor y confirmaran el traslado del sacerdote claretiano mendocino que cumple funciones en la provincia.
"En mar del plata ya esperan a Larrazábal y está confirmada la celebración", dijeron desde el Arzobispado local. También desestimaron que haya una interna sacerdotal: "La Iglesia tiene diversidad de carismas, es más, durante todo enero es la intención de oración del Papa que ve esta diversidad como un Don".
No obstante, es la segunda vez que hay desencuentros en la Iglesia Católica provincial. El más reciente ocurrió por la bendición a parejas homosexuales. Oficialmente, Lozano dijo a Tiempo que es una Declaración que reviste carácter universal. Mientras que otros clérigos -sottovoce- expresaron su malestar y cuestionaron la autorización del Vaticano.
Cabe destacar que nadie ocupará el lugar que deja Larrazábal en el Arzobispado. Haber tenido dos auxiliares era algo eventual para reemplazar a Lozano cuando estaba en el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).