Los abogados de Cristina Kirchner pidieron condenas de 15 años de prisión para Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, los dos principales acusados por el intento de asesinato ocurrido el 1° de septiembre de 2022. Fue durante el inicio de los alegatos finales del juicio oral que se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal N°6, donde la querella —representada por el abogado Marcos Aldazábal— presentó una dura acusación contra los detenidos, pero también tuvieron un gesto sorpresivo respecto al tercer imputado, Gabriel Carrizo.
Aldazábal explicó ante los jueces Sabrina Namer, Adrián Grunberg e Ignacio Fornari que no se presentarán cargos contra Carrizo, por falta de pruebas que lo vinculen de forma directa con el hecho. La decisión se tomó tras una consulta directa con la propia Cristina Fernández de Kirchner, quien manifestó que no desea utilizar el derecho penal "para hacer política".
"Siento que los dichos de Carrizo en un chat son desagradables, pero Cristina no quiere para él lo que la Justicia federal hizo con ella, que por un chat que ella no escribió armaron una causa contra ella. No somos lo mismo", expresó el abogado.
A su vez, el letrado pidió la pena de 15 años de prisión para Sabag Montiel y Uliarte, a quienes acusó de haber planificado y ejecutado un ataque con el objetivo de matar a la ex vicepresidenta. Según detalló, el delito debe considerarse tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por haberse producido en un contexto de "violencia de género", una calificación que sorprendió por su carga simbólica y jurídica.
“La violencia ejercida sobre Cristina Kirchner no fue sólo física, sino simbólica, estructural y permanente. En ese contexto se enmarca el intento de asesinato”, sostuvo Aldazábal durante su intervención, que marcó el inicio de una etapa clave del proceso judicial.
El 1° de septiembre de 2022, Sabag Montiel apuntó un arma cargada a pocos centímetros del rostro de Cristina Kirchner mientras ella saludaba a militantes frente a su casa en el barrio de Recoleta. El arma falló al disparar y eso evitó una tragedia mayor. Desde entonces, tanto él como Uliarte —quien habría participado en la planificación— permanecen detenidos.
Una investigación cuestionada desde el inicio
Durante su exposición, el abogado de la querella también arremetió con fuerza contra la instrucción de la causa. “Se investigó mal, se investigó tarde y se dejaron pasar elementos clave. A pesar de eso, llegamos con pruebas sólidas para pedir estas condenas”, señaló Aldazábal, en lo que fue una crítica directa al desarrollo del expediente durante la etapa inicial.
El letrado subrayó que, a pesar de las falencias investigativas, la evidencia recolectada es suficiente para demostrar la responsabilidad de Sabag Montiel y Uliarte. En contraste, afirmó que con Carrizo no sucede lo mismo, y que forzar una acusación sería usar el proceso penal con fines que Cristina Kirchner considera inaceptables.
Qué sigue en el juicio por el atentado a Cristina Kirchner
La etapa de alegatos se extenderá durante varias jornadas. Este martes se dio inicio con la presentación de la querella, y el próximo paso será escuchar la posición del Ministerio Público Fiscal. La fiscal Gabriela Baigún tendrá a su cargo la formulación del pedido de condena oficial en nombre del Estado, y su intervención será crucial para determinar la estrategia acusatoria que seguirá el juicio.
El intento de asesinato a Cristina Kirchner.
Los jueces del Tribunal Oral Federal N°6 deberán evaluar todos los elementos presentados y decidir si las pruebas reunidas alcanzan para dictar condenas. Mientras tanto, el caso continúa captando la atención mediática por tratarse del hecho de violencia política más grave desde la vuelta de la democracia en Argentina.
Una señal política en medio del proceso judicial
Más allá del pedido de condena, el gesto de Cristina Kirchner de no acusar a Carrizo muestra una postura en medio de su detención domiciliaria por la causa Vialidad. En un contexto donde las causas judiciales suelen tener un fuerte componente político, la ex presidenta parece querer enviar un mensaje de respeto al debido proceso.
“Cristina no quiere que la acusación sea una forma de venganza. Quiere que se haga justicia con pruebas, no con presunciones”, resumió Aldazábal ante los jueces. Esta declaración resonó como un posicionamiento claro ante la opinión pública y dentro del juicio.