La comunidad de la Universidad Nacional de San Juan (Unsj) todavía no dirige bien el resultado de las elecciones del pasado 24 de junio. La fórmula de Tadeo Berenguer y Analía Ponce que picaba en punta desde el principio obtuvo el primer lugar. Pero los segundos, no fueron los esperados. Hubo batacazo: Jorge Cocinero y Marcelo Bellini. De cara al balotaje del 1 de julio, el tablero político universitario se reacomoda. Los ganadores salieron con desesperación a la caza de adherencias de espacios. Hay un 42% de votos que están para ser canalizados. Varios referentes ya tomaron posición. Otros esperan al último minuto.
El primer pase que se conoció a través de medio de comunicación fue el de Guillermo Velasco. El arquitecto, exfuncionario uñaquista y presidente de la Federación de Patín, decidió dar el salto desde el espacio Somos Unsj de Roberto Gómez hacia Vamos Unsj de Berenguer. Es importante. Los del ingeniero consiguieron que un candidato favorable en una facultad donde no tenían nada.
Otras adhesiones significativas son las de Paula Mateos, que fue aspirante a vicedecana en la Facultad de Filosofía, jugando como escolta de Eduardo Carelli, hombre de Cocinero de primera hora, y el armador político Ricardo Coca, de la Facultad de Ciencias Sociales. Después está repartido. Algunos dirigentes de Adicus. Algunos de la Mutual. Y Marcelo Chancay, de Ciencias de la Salud. Naturalmente, ya cuenta con el apoyo explícito de Mario Fernández, actual vicedecano y decano electo de la Facultad de Ingeniería, y con el timonel de Exactas, Rodolfo Bloch.
En cuanto al estamento estudiantil, Berenguer tiene a una parte de las agrupaciones peronistas: Creando y Hacer por todos. Ahora, ante el aprieto de las dos opciones, se agregaron algunos que estaban en contra. Son: La Mella, Unidad Estudiantil, y Cicus, que nuclea a los alumnos que usan activamente el comedor universitario.
Con todo, el candidato a rector y actual secretario de Obras de la Unsj, Jorge Cocinero, obtuvo en estos días apoyos más relevantes. Era un sin tierra. No tenía candidatos competitivos en las unidades académicas más que en la Facultad de Arquitectura, su sitio de origen y donde se hizo fuerte en los comicios generales. En las últimas horas, por ejemplo, una de las derrotadas, la decana Rosa Garbarino, expresó su apoyo al espacio Universidad Activa. Así consigue que la maquinaria de una facultad se ponga a sus órdenes.

En Ciencias de la Salud hizo un buen trato. Su candidata, Carina Pérez, quedó en segundo puesto. Forzó el balotaje. Pero no habrá tal contienda porque la mujer se bajó de la compulsa en favor de Angel Pinto, quien quedó en primer lugar. A cambio, él ahora apoya a Cocinero en sus aspiraciones de ocupar el Rectorado. En otras palabras, tiene la maquinaria de otra unidad académica.
Las organizaciones estudiantiles que adhieren a la propuesta son: Franja Morada, brazo del radicalismo en la universidad, y Compromiso Estudiantil. Es un estamento complicado para el arquitecto. A no ser que la agrupación peronista Ideas, que obtuvo mayoría de votos en la universidad, decida apostar por Cocinero. Hay un inconveniente ideológico. Para muchos, significa la derecha, el conservadurismo, un retraso a las políticas inclusivas en la Unsj. Esa misma disyuntiva tiene el Roberto Duro Gómez. Todavía no manifiesta su parecer. Fuentes calificadas comentan que hay chances de una unión solapada.