Elecciones universitarias

Rosa Garbarino: la mujer que dejó la política tradicional para comandar la universidad

Es profesora de historia, fue ministra de Educación, pero cuando asumió como decana de Filosofía decidió dejar atrás sus años de militancia partidaria. Cómo fue el camino para llegar a disputar el sillón del rectorado.
lunes, 17 de mayo de 2021 · 22:33

“Estos han sido los ocho años y medio más felices de mi vida”. Así definió Rosa Garbarino, decana de Filosofía, al tiempo que lleva al frente de la facultad y a los desafíos que implica estar dentro de una campaña política para ocupar el sillón del rectorado y comandar el destino de la Universidad Nacional de San Juan. El camino no fue fácil: estudió casada y la mayor parte de su carrera la hizo con tres hijos pequeños, fue ministra de Educación, pero decidió abandonar la militancia política tradicional para encarar un proyecto de universidad que describe como comprometido y que brega por la igualdad.

Rosa cursó la secundaria en la Escuela de Comercio. Fue gracias a una profesora de historia del colegio como se enamoró de la carrera. “Tuve una profesora de historia que me hizo sentir la historia como una posibilidad de viajar en el tiempo, no fue fácil recibirme, me casé muy joven, empezaron a nacer los chicos, hice toda la carrera casi casada y con los tres chicos”, recordó. Una vez recibida se presentó en un concurso, fue ganando y así se convirtió en docente full time tanto en Filosofía como en colegios secundarios.  

Su gran experiencia dentro de las escuelas secundarias la conecta fuertemente a la realidad de los colegios preuniversitarios. Para ella, es clave articular con el ministerio de Educación todos los contenidos, para así evitar las grandes diferencias que existen entre los chicos cuando rinden el ingreso. “Los colegios preuniversitarios son una prioridad, en nuestra base de propuestas está crear una subsecretaria académica que se encargue solo de las problemáticas de los colegios preuniversitarios, por ahí la mayoría de los candidatos nunca trabajó en una escuela secundaria, si no entendés la problemática no podés dar respuesta”, dijo.

En su carrera académica logró iniciarse en la investigación, ámbito que le permitió desarrollarse y hasta publicar libros. “Cien veces volvería a elegir la misma carrera, muchos creen que uno estudia el pasado pero la formación que te da la carrera te permite contextualizar, analizar el presente y hasta hacer proyecciones”, añadió.

Rosa se afilió a la Cruzada Renovadora en 1999. Llegó a ser Ministra de Educación, la única mujer del gabinete del ex gobernador Alfredo Avelín. Para Garbarino la experiencia en la gestión y en la política partidaria le aportó conocimiento en códigos y en estrategia. Al mismo tiempo aseguró que cuando decidió encarar un proyecto dentro de la UNSJ, se alejó completamente de lo partidario para concentrase en la universidad.

“La experiencia política me ayudó para poder construir, pero cuando asumí tomé la decisión de no participar en política partidaria. Dedico exclusivamente mis energías a la política universitaria. Hemos construido un proyecto con tantas miradas e ideologías y eso es lo que hoy nos permite soñar con asumir el máximo cargo”, aseguró.

 

“Cuando uno no viene de cuna de oro, doble apellido, cuando naciste en un hogar de obreros, la UNSJ te abre los caminos, una perspectiva de vida, cuando viene de órdenes en donde todo te ha costado muchísimo, tenés la obligación de allanar los caminos para los que vienen, construir puente

 

Actualmente Rosa es la única decana mujer dentro de la UNSJ. Para ella, ser mujer implica muchas veces una sobre exigencia del afuera. “En la UNSJ es difícil por algo soy la única decana soy yo, es un mundo donde las grandes decisiones las han tomado los hombres, por ahí no se acepta que las mujeres tengamos fuerza en las opiniones, las argumentemos o peleemos por ellas. Allí vienen algunos que te marcan que sos autoritaria, histérica, hay que apostar a que haya más mujeres, hay que apostar a un cambio en la mentalidad”, analizó.

Para Garbarino su legado será ir allanando el camino para que cada vez más mujeres ocupen puestos de posición en la UNSJ. “Hay que luchar, cuando nos ha tocado, tenemos la obligación de ir allanando el camino para que otras mujeres puedan llegar. Esto se ha dado por la unión entre las mujeres, ya no son voces aisladas, ni voces en el silencio de una o dos, sino que hay una unidad para decir que nos hemos capacitados, que podemos aportar”, detalló.

¿Cómo decidió ser candidata? “En una conversación con todo mi equipo de trabajo hace dos años y medio me dijeron que teníamos posibilidades, empezamos a construir un proyecto de universidad, a fines del 2020 terminamos y sabemos qué pasa en cada sitio de la UNSJ, eso marca seriedad”, cerró.

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