Luego de que se viralizada este martes un video en el cual se escuchaba hablar de forma extraña al senador nacional por la provincia de Buenos Aires del PRO, Esteban Bullrich, en la sesión plenaria de comisiones del Senado, el legislador salió a aclarar mediante su cuenta de Twitter que había sido atacado por esa enfermedad.
En ese sentido, la disartria, la afección que aqueja al senador del PRO, consta de ciertas dificultades para pronunciar las palabras en una conversación. Generalmente, la enfermedad se relaciona con problemas en los músculos propios del habla y la boca.
Según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, este tipo de afecciones son provocadas por traumas nerviosos, cerebrales o musculares, que dificultan el uso o control de los músculos de la boca, la lengua, la laringe o las cuerdas vocales.
De esta manera, los músculos involucrados en el habla pueden estar débiles, completamente paralizados o puede ser que les cueste trabajar en conjunto.
Además, otro tipo de causas relacionadas con la disartria son la intoxicación con alcohol y los efectos secundarios de medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central, tales como narcóticos, fenitoína o carbamazepina.
“El estrés de este año, tremendo para todos, me afectó especialmente y me produjo disartria”, un “trastorno nervioso que dificulta el uso de los músculos de la boca, la lengua y de las cuerdas vocales” y que por eso se le “escucha hablar raro”, había señalado el senador en la red social.
Por otro lado, los síntomas de la disartria van desde el murmullo en el habla y voz nasal, así como la mala pronunciación de las palabras y ritmos del habla lentos.
Los especialistas que combaten esta enfermedad se llaman logopedas, y son quienes ofrecen al paciente ciertos ejercicios y consejos para poder recuperar el ritmo y la capacidad de pronunciar correctamente.