Recompuesta de los tironeos de la gente y las inclemencias
de la lluvia, la ex presidenta llegó al juzgado en el que debía prestar
declaración indagatoria, y luego de escuchar los cargos que hay en su contra,
dijo entender que la estaban acusando de integrar una asociación ilícita, una
línea argumental que también estaba incluida en el escrito de su defensa.
En esos minutos, la ex presidenta calificó a Bonadio como un
juez "incompetente", y no lo saludó cuando el magistrado ingresó al
despacho de su secretaria, porque hasta ese momento se creía que la indagada
respondería sus preguntas.
Bonadio escuchó las críticas y quejas de Cristina contra él
durante casi media hora, hasta que, cuando quedó claro que finalmente no
respondería preguntas, el juez se retiró del lugar.