El escribano Leandro Albornoz, clave en varios de los negocios entre los Kirchner y Lázaro Báez, reconoció que está "preocupado" luego del allanamiento de más de ocho horas que realizó la Gendarmería Nacional en su estudio de Río Gallegos, en el marco de la causa que lleva adelante el juez federal Sebastián Casanello por "La ruta del dinero K". Además, consideró al empresario un "excelente cliente".
Sobre la detención de Báez, sostuvo que "una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario". "Obviamente estoy preocupado. Llevo una vida tranquila y familiar, y Río Gallegos es una ciudad muy chica, entonces todas estas cosas lo complican a uno en su vida diaria, en lo familiar, en el entorno, en un montón de cosas. Esa es la única preocupación que uno siente, porque tiene familia y niños pequeños en edad escolar. Todo esto afecta", afirmó el escribano.