No se podría decir que regalar cuadros en la política y entre militantes esté de moda. Pero los cuadros, las pinturas, siempre han estado y están en medio de juntas y actos de esta índole, a veces para bien y a veces no tanto. Valga recordar el impacto por la bajada del cuadro del ex dictador Videla a manos del entonces presidente Néstor Kirchner, pero que luego le tocaría al mismísmo Kirchner (su cuadro, claro) y el de su par venezolano por aquel entonces (también finado) Hugo Chávez, por orden del presidente Mauricio Macri.
Un poco más acá, Macri fue obsequiado por el gobernador riojano con una tela de Facundo Quiroga, en ocasión de una visita a la provincia cuyana para inaugurar un centro de infancia. Un par de meses antes, y este episodio vale la pena rescatarlo, Mario Ishii, intendente de José C.Paz, colgó en su despacho el cuadro de su presidente, Mauricio Macri, al lado del de su líder político, Ernesto Kirchner.
Para los militantes, como se comentaba, quizá regalar cuadros no esté de moda, pero de tanto en tanto una tela es protagonista de un homenaje, de un gesto en el mundo de la política. Se elige, se estila, podría decirse. En San Juan, el último gran episodio pintura mediante fue justamente hace un mes atrás, en el día más caro para los peronistas, el Día de la Lealtad. Y hoy, para el Día del Militante, seguramente será recordado por sus protagonistas.
Fue en ese último Día de la Lealtad que el intendente de Chimbas, Fabián Gramajo, descubrió junto con su compañero en la militancia y esa noche, en calidad de presidente del Partido Justicialista de San Juan, Sergio Uñac, un lienzo de importantes dimensiones en la sede chimbera, pintado por el artista caucetero Claudio Domínguez, en donde se podía observar al centro la inconfundible escena del abrazo entre Perón y Evita, luego que la abanderada de los humildes terminara de dar el que sería su último discurso.
Y por si este golpe al corazón partidario no hubiera sido suficiente, una hora después y en el mismo acto, Gramajo y su familia le regalan Uñac frente a toda la militancia el retrato de su padre, Joaquín "Coco" Uñac, también en lienzo pintado por Domínguez, sólo que no tan grande como el de Perón y Evita.
"Si algo faltaba esta noche para terminar de emocionarme, es que mi amigo, mi compañero, Fabián Gramajo, y su familia, me obsequien un cuadro de quien además de ser mi padre, mi amigo, fue mi más grande referente, y un ejemplo de lo que significa la lealtad y la militancia", dijo el presidente del PJ, tremendamente conmovido por el gesto, levantando la imagen de su padre, en el intendente de Pocito, y quien marcara con su labor política el camino que finalmente seguiría su hijo, el actual gobernador de San Juan.
Tiempo de San Juan charló con Claudio Domínguez para que hablara sobre los cuadros de su autoría, antes descriptos. "El de Perón y Evita es una obra en bastidor entelado, pintado al óleo, de un metro sesenta por un metro setenta y cinco; el del Coco Uñac también pero sus medidas son de 50 centímetros por 60, para que pudiera ser colocado en cualquier lado", dijo el caucetero.
Domínguez dice que que no pinta por hobby aunque tampoco se considera un profesional. Cobra por sus encargues y da talleres, actividades que le permiten sustentarse haciendo lo que le gusta. Pintaba desde chiquito para los compañeros del colegio, luego le fueron pidiendo las maestras y hoy por hoy acumula en su historial trabajos de considerable importancia.
Menciona obras como una pintura gigante de Evita en el Centro Cívico, que realizó en vivo mientras duraba una muestra fotográfica de la abanderada de los descamisados; la pintura del carruaje de Caucete para una de las ediciones de la Fiesta del Sol, un mural gigante en Chimbas, otro en Santa Lucía, inaugurado hace poco.
¿Por qué los cuadros son más caros a los sentimiento al momento de la elección, entre militantes, entre políticos, que otro tipo de obsequio, o que una fotografía, incluso?.
"No sé si es tendencia o si se regalan cuadros tan seguido. En un tiempo en que hay tanta calidad en cuanto a imagen fotográfica, que haya bastante gente que revalorize el trabajo artístico a mano es una buena señal para mí", dice Domínguez.
"Creo en el retrato como forma de plasmar lo humano con una fuerza artística y expresiva para ayudar en las relaciones entre las personas -agrega el pintor caucetero-. Y yo para poder plasmarlo de la mejor manera, intento ponerme en el lugar de quien me lo pidió, qué significa esa persona en su vida. También investigo sobre quién estoy retratando, intento verle el lado de su personalidad, que intenta comunicar con su mirada, sus gestos".
Y volviendo a la preferencia de la pintura por sobre otras formas de retrato, Dominguez apunta sobre este recurso que surje como "una de las cosas que tienen su plus en su creación y valoración. muchos prefieren esa calidez expresiva y personal, lo vivo muy seguido. He visto gente emocionarse hasta las lagrimas al ver un retrato. Es una de las razones por las que pinto es para ver como una obra puede conectar a la gente con sus emociones".
Consultado por la razón por la que eligió regalarle a su amigo y compañero de militancia, Sergio Uñac, un cuadro por sobre muchas otras opciones, Fabián Gramajo en su rol de intendente de Chimbas respondió: "Mi familia y yo tenemos un gran aprecio por Sergio y por quien fue su padre, y ya antes había encargado cuadros para otros actos y homenajes, me pareció que encargar una pintura a mano del "Coco" para su hijo en un día tan especial para la militancia era lo mejor, porque va también mucho del espíritu chimbero en esto. Nosotros los chimberos somos así, gente cálida, cercana. No por nada nuestro lema es 'Chimbas te quiero'. Somos querendones, somos amistosos. Fue muy lindo ver cómo se emocionaba Sergio al ver a su padre en ese retrato. Muy especial".
Por Atahualpa Acosta