Cristian Andino y Pablo Santibáñez son colegas, ambos
contadores públicos y fueron amigos durante mucho tiempo. Sin embargo, la
relación entre ambos políticos se estropeó apenas Santibáñez se hizo cargo de
la municipalidad de San Martín. Tal es así, que el flamante intendente electo
aseguró que recibe un "municipio complicado”, de manos de su ex amigo.
Andino fue dos veces intendente de San Martín, durante esos
períodos Santibáñez llevó las cuentas municipales y se convirtió en una persona
de extrema confianza de Andino. Sin embargo, la relación se terminó destruyendo
debido a una interna feroz entre ambos jóvenes dirigentes. Andino ganó la
pulseada y volvió al departamento que lo vio nacer. Pero lejos de vivir un
traspaso de mando tranquilo, no le vio ni la cara a Santibáñez.
"Apenas revisamos las cuentas detectamos que no hay un
centavo, descubrimos que la cuenta de Rentas Generales del municipio, en donde
ingresa la coparticipación y se deposita lo que se recauda, no tenía un peso”,
señaló el intendente electo.
También apuntó sobre el estado del parque automotor. Andino
aseguró que los camiones no tenían combustible para realizar ni la recolección
de residuos.
"Dejamos un municipio de primera y ahora no está ni
cerca. Estamos haciendo auditorias de todo y recibimos notificaciones del Banco
porque se estuvieron emitiendo cheques sin fondo”, añadió Andino. Al mismo
tiempo, el jefe comunal se mostró preocupado porque dijo que se le dio de baja
a muchos bienes por estar en desuso, pero los bienes no aparecen. Entre ellos
hay computadoras y hasta una silla de ruedas.