domingo 26 de abril 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
EN EL JUZGADO DE FALTAS

El talk show de la justicia sanjuanina

El juez de Faltas Enríque Mattar trabaja con un novedoso sistema de audiencias, donde va resolviendo las causas en forma veloz, inmediata y públicamente. Por Gustavo Martínez Puga.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Tal cual ocurre en los talk shows americanos, donde un juez se pone en frente del denunciante y del infractor y, adelante del público y juzga y condena resolviendo el problema entre las dos partes, en el Tercer Juzgado de Faltas de San Juan pasa lo mismo. Y si bien no están las cámaras de televisión, de vez en cuando también allí se arman ciertos escándalos que el juez titular, Enrique Mattar, ya sabe cómo resolver en cuestión de minutos.
El sistema de justicia express se puede ver en la única sala de audiencias de la Justicia de Faltas, en el tercer piso del Centro Cívico (la Justicia de Faltas depende del Ministerio de Gobierno, no del Poder Judicial), lo cual contrasta con lo que ocurre en la gran demanda social en la resolución de las causas judiciales civiles o penales, donde la falta de personal y la burocracia hace que a diario salten públicamente los escándalos con casos que llevan años sin resolver y se termina con la liberación de presuntos violadores, homicidas o con la prescripción de los delitos.
El sistema de justicia rápida permite que en ese juzgado de Faltas (donde las infracciones se pagan con dinero, decomiso de productos o con penas no superiores a los 30 días de arresto efectivo –la mayoría son por casos de ebriedad) se realicen, en promedio, 30 audiencias diarias, 150 por semana y 600 por mes.
El orden de importancia de los expedientes está dado por las siguientes problemáticas: Salud Pública, Planeamiento, Servicio Veterinario y Policía Ecológica. Paralelamente se va realizando el calendario de audiencias públicas.
Cara a cara con el infractor y con el denunciante, el juez Mattar los escucha, los corrige sobre la marcha cuando intentan desviar lo esencial de la cuestión; los mira a los ojos; paralelamente, con sus manos y su postura corporal, les va haciendo saber cuándo les cree y cuándo no; se pone y se saca constantemente los lentes para leer su computadora y, si hace falta, pega dos o tres gritos para contener al denunciante o al infractor cuando la situación se le empieza a ir de la mano.
Todo ese cuadro de situación no ocurre puertas adentros, por el contrario, ocurre en medio de un gentío que entra y sale; empleados que caminan por delante y por detrás del juez para que el funcionamiento del Tercer Juzgado de Faltas no se detenga y, lo que llama aún más la atención, todo la escena del juez haciendo justicia está bajo la mirada de decenas de personas que mira fijamente la situación, en completo silencio, totalmente atrapadas por la historia del denunciante, por conocer la versión del infractor y por conocer finalmente qué es lo que terminará resolviendo el juez, ya que todos saben que la sentencia es en vivo y en directo.
“No se vulnera el derecho de defensa de nadie. El que no está de acuerdo con la resolución, puede apelar ante la Cámara de Paz, que está para eso. Pero, en la mayoría de los casos, eso no ocurre: habrán cuatro o cinco apelaciones anuales. En el medio del proceso se trata de convenir entre las dos partes y se aplica una multa cuando ya las dos partes han cedido en sus planteos. La gente valora eso y la mayoría de las causas no son apeladas”, precisó el juez Mattar, en un pequeño cuarto intermedio que la extensa fila de turnos que diario da para resolver las causas que entran al Tercer Juzgado de Faltas.
“En promedio yo resuelvo el 84 % de las causas que ingresan a mi juzgado. No sé cuánto resuelven los otros, porque siempre las comparaciones son injustas. Y si bien sé que estoy bien, también es cierto que, por la demanda que hay, tendría que resolver el 120 % de las causas, porque la demanda es altísima, pero se hace lo que se puede y más”, informó Mattar.
El juez de Faltas contó cómo fue que empezó con ese sistema, que no es nuevo a pesar de ser novedoso. Fue en 1996, cuando aún el Juzgado de Faltas funcionaba en el viejo edificio de Libertador y Caseros. “En ese momento empecé a informatizar el juzgado. Pero eso se cayó porque las PC que teníamos eran usadas, no servían, y no hubo acompañamiento desde el Estado”, cuenta Mattar, quien exhibe orgulloso una felicitación de aquellos años de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por esa iniciativa.
“Seguimos adelante, pero cuando logramos más o menos informatizar todo, tuvimos que actualizar la base de datos porque ya estaba llegando la era de internet”, comentó Mattar, quien agradeció públicamente el esfuerzo del técnico Gustavo Colarte, quien implementó el programa informático que tiene dos patas, uno para las contravenciones y otro para las multas de tránsito.
Con ese sistema de trabajo el juez Mattar recibe los descargos por multas de tránsito, las faltas contravencionales y tiene un sistema de turnos para las audiencias públicas en las que hace los juicios.
Con la llegada al nuevo edificio del Centro Cívico, las cuestiones informáticas mejoraron sustancialmente. “El doctor Juan Luis Romero –Secretario de Gobierno y Justicia- nos dio una mano muy grande para hacer evolucionar nuestro sistema de trabajo y, además, hizo extensivo ese programa informático a los otros dos juzgados de Faltas”, explicó el juez Mattar.
Pero la mudanza al Centro Cívico no mejoro solamente la cuestión informática en los Juzgados de Faltas, sino también la particular forma de trabajo del juez Mattar.
Así fue que el Tercer Juzgado de Faltas se pensó a medida: en el despacho del juez hay tres filas de asientos y es donde se hacen las audiencias públicas, la única de los tres juzgados; en otro sector hay un gran mesón de trabajo para el personal; hay un pequeño espacio para los archiveros con los expedientes perfectamente ordenados alfabéticamente y hay una oficina un poco más privada para el Secretario. El público ingresa a los juicios por una entrada directa a la oficina del juez. En ese juzgado trabajan 14 personas, de 7.30 a 13 y de 17 a 19 horas.
“Lo más revolucionario siempre es lo más tradicional. El concepto de audiencia pública debe ser a puerta abierta, la gente responde sin inconvenientes y lo ve a uno trabajar”, reflexiona Mattar.
Para éste juez de Faltas, “la audiencia pública produce la publicidad de los actos, permite la presencia del juzgador con el imputado presente, así uno ve sus gestos, sus palabras, sus dudas, su personalidad; todo eso hace que uno se haga una imagen, lo que no es posible si lo hace un empleado”.
Para que se ponga en funcionamiento este sistema de justicia expedita, el juez actúa pro denuncia o por la constatación que hace la autoridad de aplicación, como la Policía, la Dirección de Planeamiento, Salud Pública, Hidráulica, el Servicio Veterinario u OSSE. El juez de Faltas puede allanar y puede decomisar los productos en cuestión.
Tras la audiencia pública, el juez Mattar emite una resolución. En algunas oportunidades, tras escuchar a las dos partes, esa resolución se da a conocer en una segunda audiencia. Además, el programa informático le permite ir realizando citaciones a testigos, otorgar certificados laborales.
“En mi salud me trajo problemas, en el resto no. La gente siempre me dice o ”, dijo Mattar respecto del desgaste de trabajar cara a cara con el denunciante y el infractor en cada caso.

Textual
“Los tres Juzgados de Faltas están informatizados, pero el pionero en aplicar ese sistema fue el juez Enrique Mattar”, Adrián Cuevas, ministro de Gobierno.

Más rápido
En el entrepiso del Centro Cívico, el Ministerio de Gobierno implementó un sistema de atención rápida para los usuarios que tramitan causas en la Justicia de Faltas, lo que descomprimió las extensas filas y el amontonamiento de público.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Veladero, mina de oro insigne en Iglesia.

Las Más Leídas

La ampliación de la planta de Adium en Pocito está muy avanzada. Para operarla tomarán decenas de trabajadores sanjuaninos.
Gendarmería allanó un local del centro sanjuanino y secuestró millones de pesos
Bomba: San Martín demanda a Independiente y Argentinos por una deuda millonaria por dos joyas del club
Alfonso XIII y el corredor de la muerte: tres crímenes en los últimos siete años
Raid delictivo y muerte: asesinaron a un estudiante de 21 años y hay dos detenidos

Te Puede Interesar