Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan
El bloquismo atraviesa por una crisis larga y no será 2015 la primera vez que aparezcan figuras del partido de Federico Cantoni en listas contrincantes. Pero costará encontrar un antecedente de tres corrientes anotadas en diferentes frentes electorales, como posiblemente ocurrirá el año próximo.
Este es el escenario cuando aún no cerró el primer cuatrimestre y, más que candidaturas, la pulseada interna es por llevar la mayor cantidad de dirigentes (con votos propios, en lo posible) en sentidos opuestos.
Por un lado está el bloquismo orgánico, bajo la conducción de Graciela Caselles, que mantiene buena relación con el gobernador José Luis Gioja y sería garante de continuidad en el Frente para la Victoria. Con algunos planteos, como mayor participación de bloquistas en las listas, pero habría voluntad de seguir en este espacio político.
Por otro lado está el bloquismo disidente que lidera Enrique Conti y que encontró cobijo en el Frente Compromiso Federal del senador Roberto Basualdo. El ex intendente de la Ciudad de San Juan sumó a nombre propio más de 50.000 votos en las primarias del año pasado y ese hándicap le sirve de argumento para atraer bloquistas disgustados con la conducción casellista.
La tercera corriente interna es la que encabeza Juan Domingo Bravo, que se llamó a silencio en 2013 pero resurgió este año en plena pulseada por la renovación de autoridades partidarias. El hermano del embajador fallecido ratificó su acercamiento con el Frente Amplio Unen, a través del radicalismo, que lo llevó como primer candidato a diputado nacional en 2011.
Cada una de estas tres corrientes mantiene conversaciones políticas, más o menos avanzadas, con sus eventuales socios electorales. Pero entre ellos, Caselles, Conti y Bravo, el diálogo está roto. La consigna de unidad partidaria quedó sepultada.
Junto a estas tres figuras también hay otros dirigentes, algunos más reconocidos públicamente que otros. En el caso de Caselles, su predicamento interno en el bloquismo orgánico quedó demostrado el lunes 14 de abril en la reunión de la Convención, cuando se impuso holgadamente aún con apoyo de sectores que ingresaron por la lista opositora, la de Bravo.
Con las elecciones internas en suspenso, un proceso de reforma de la carta orgánica partidaria en marcha y los mandatos extendidos, Caselles retiene la conducción del bloquismo y el sello identificatorio que acompaña la firma del frente electoral.
“Hay ex diputados, ex intendentes, que están acompañando. Quizás no son los que todos los días salen en la prensa. El partido salió de haber tocado fondo. Es un partido súper competitivo, con una ideología clara, que ha vuelto a la humanidad, a la solidaridad”, dijo la diputada nacional.
La fortaleza de Caselles, según manifestó la diputada nacional en varias oportunidades, está en la militancia de base, en los departamentos, lejos de los “apellidos notables”.
Con Conti se fueron algunas figuras disgustadas con la conducción casellista y disconformes con el Frente para la Victoria. El ejemplo más notorio es el del diputado provincial Edgardo Sancassani, que en 2014 se dejó ver en las cenas mensuales de Basualdo. También está dentro de esta línea el ex concejal capitalino Alejandro Bravo.
Conti mantuvo reuniones con el ex ministro de Salud Pedro Medina y con el ex presidente de la Convención Bloquista Augusto Rago, con el cartel de armar una mesa de unidad. Sin embargo, esa movida no prosperó hasta el momento.
Por otro lado, en el grupo que coincide con Juan Domingo Bravo aparecen figuras tradicionales del partido como la ex diputada Gladys Pósleman, y el ex vocal del IPEEM Raúl Montero. A diferencia de Conti, la pelea de este sector todavía se da dentro del partido. Ya presentaron un recurso ante la Justicia Federal para deshacer lo resuelto por la Convención el 14 de abril y disparar de inmediato el proceso de elecciones internas.
Los presidenciables
Los alineamientos provinciales distintos marcan seguimientos nacionales separados. Caselles ha mantenido prudencia a la hora de hablar de su preferencia presidencial. Pero, puesta a contestar sobre Daniel Scioli, destacó su “lealtad”. Es justamente el atributo que le reclamó al tigrense Sergio Massa, para luego tomar una distancia irreconciliable.
En el caso de Conti, se ha plantado prescindente de lo nacional pero con dos eventuales presidenciables como referencia: Massa y Mauricio Macri. Las dos figuras que pretende sujetar Basualdo aunque sin éxito por ahora.
La realidad es que el bloquista disidente ha tenido algunas invitaciones concretas del massismo y su cercanía con el caucetero Emilio Mendoza, referente local de Alberto Fernández, también lo acerca al Frente Renovador. Como si esto fuera poco, el zondino Sancassani también está definiéndose por Massa, según confirmó a Tiempo de San Juan una fuente legislativa. Si no faltara tanto para las elecciones de 2015, Conti ya tendría las cartas echadas.
Mientras tanto, Juan Domingo Bravo empezó a revelar el público su intención de sumarse al Frente Amplio Unen, presentado a nivel nacional el martes 22 de abril en el Teatro Broadway. Cauteloso, advirtió que todo lo dijo a título personal, pero claramente está enrolado en un sector que busca una alternativa no-peronista para 2015.
Regresos en el radicalismo
El 1 de junio los radicales sanjuaninos irán a las urnas para elegir entre dos candidatos a la presidencia del partido: Hugo Domínguez, que busca la reelección, y Miguel Miranda, que quiere ese lugar.
Domínguez logró acordar con el sector histórico que representa Alfredo “Freddy” Marún y que en algún momento impulsaba la candidatura de Antonio “Nito” Falcón, luego retirada como producto de este entendimiento. El empresario minero también sumó el apoyo de Fátima Farías.
Mientras tanto, el ex diputado Miranda llegó a la candidatura con respaldo de su ex colega de bancada Delia Pappano, y los ex ministros de Gobierno Ricardo Aracena y María Luisa Velasco, entre otros.
Las diferencias entre Domínguez y Miranda son varias, pero en materia electoral son todavía más pronunciadas. El primero ya se anotó en una mesa de diálogo con Cruzada Renovadora, Dignidad Ciudadana y otros partidos afines al Frente Amplio Unen.
Miranda también abonaría esta relación, según dijo la semana pasada, pero también se daría el lugar para acordar con Roberto Basualdo. “El único límite es el giojismo”, consideró. Y hasta coincidió con el senador al reconocer que la oposición debe unirse y dirimir candidaturas en las PASO, para llegar a las generales con una fórmula más competitiva. Exactamente lo opuesto a lo que impulsó Domínguez en las legislativas 2013, cuando el partido fue en soledad.