Antonio Cafiero fue designado por María Estela (Isabel) Martínez de Perón como interventor federal de Mendoza desde el 16 de agosto de 1974.
En julio había muerto Juan Domingo Perón y el país se mostraba convulsionado. Aquí mismo el peronismo se había cobrado el cargo del gobernador Alberto Martínez Baca, a quien se acusaba de haber acogido a "infiltrados marxistas" por parte de la derecha peronista que, finalmente, se impuso por el dedo de "Isabel", la viuda cada vez más desgastada.
Cafiero tenía 52 años cuando llegó a hacerse cargo de la provincia. Venía de haber sido ministro de Economía de Perón y ya tenía a sus diez hijos, muchos de los cuales se repartieron en la política, en diversos partidos pamperonistas.
Fue el ministro del Interior, Alberto Rocamora, quien lo puso en funciones y acompañó al bonaerense en la conformación de su gabinete de ministros, muchos de ellos llegados desde Buenos Aires: Jorge Domínguez fue ministro de Economía, Rodolfo Frigeri Hacienda, Juan Carlos Lorenzo Gobierno, Armando Blasco Obras y Servicios Públicos, Oscar Tangelson , Eduardo Setti en Giol, entre otros.
La millonaria inversión en las vasijas vinarias de Giol fue el gran "legado" de su gestión, ya que no sirvieron y se especuló en que se trató de una estafa multimillonaria, adjudicada a Setti. Un mito de su paso por la gestión mendocina fue el que "se robó el piano" del Hotel Plaza, en donde residió con su inmensa familia a costas del Estado.