elecciones 2011

La intimidad de los candidatos

Se acostaron tarde, fueron a misa, fueron al cuarto oscuro con la familia. Enterate cómo vivieron el urnazo en la intimidad los protagonistas de las elecciones.
domingo, 23 de octubre de 2011 · 14:48

Gioja se pegó un golpe
 
José Luis Gioja estuvo anoche despierto hasta tarde porque después de una recorrida por algunos departamentos y de llamarle uno por uno a todos sus candidatos a intendente, lo mandó a su hijo Camilo a comprar pizza. Intentó quedarse despierto a ver una película, pero aunque era una comedia, se quedó dormido: "es que era de esas con subtítulos y con esas se me cierran los ojos, por eso no me gustan". Durmió como un bebé pero pese a que asegura que se levantó tranquilo, apenas salió de la cama se pegó un golpazo. "Caí con las manos, me duele un poquito, pero no pasa nada, está bien", dijo el gobernador en la cola para votar, donde esperó media hora para emitir su sufragio, en una cola donde había 12 personas antes que él en la Mary O´Graham de Rawson. Consultado sobre si no es un mal presagio empezar con un golpe, dijo "nooooo, estas cosas siempre pasan".

Después del golpe, Gioja habló con su hija Flavia, ella le recomendó que vaya a misa. No lo había hecho en otras elecciones, y esta mañana fue a primera hora a Don Bosco, con su esposa Rosita Palacio. "Es mi aliado (refiriendose a Dios), los demás candidatos seguro que le piden y él escucha a todos", analizó el gobernador. Desde la iglesia, el matrimonio Gioja se cruzó a desayunar a la estación de servicio unos café con leche con medialunas y después se separaron para irse cada uno a votar.

Gioja fue con acompañantes a votar, que a pesar de votar en otras escuelas, quisieron estar al lado del gobernador. Juan Carlos Gioja, los legisladores Rosalía Garro y Daniel Tomas, los dos voceros de prensa y hasta el chofer. En la fila, mientras tomaba un mate que le convidaron, Gioja se encontró con el famoso Tata. El gobernador fue de saco y camisa. Dijo que la camperita roja cabulera se la va a poner a la tarde.
 
Colombo e Ibarra, con cábalas eróticas
 
"Antes que me la pongan, yo la pongo", dijo sin sutilezas Mauricio Ibarra en la cola para votar, acerca de su cábala nocturna. Luego resumió: "Anoche hice los deberes con mi esposa": El diputado nacional opositor no va en ninguna boleta pero estuvo acompañando a Gustavo Rojas todo el tiempo. Colombo, en la escuela Obreros del Porvenir, también se refirió a una noche fogosa, en la antesala de las urnas "Rosario (su esposa) es mi cábala las 365 noches del año, y los días también", aseguró sin tapujos.

"Yo me acosté temprano, pero antes estuve haciendo un asado para mis sobrinos, era una juntada de primos en mi casa y eran como 20", dijo el diputado nacional. "Mi única cábala es no votarlo a Gioja", aseguró, ácido, antes de entrar al cuarto oscuro. "Dormí bien, tuve que tomar pastillas pero para despertarme", concluyó irónico.

Colombo también estuvo en una comilona. Lo vinieron a ver sus amigos de Buenos Aires y fueron a degustar exquiciteces a una pizzería sobre calle Libertador. Se acostó cerca de la 1,30 después de ver la pelea de De Narváez y se levantó de madrugada a ver la final de los All Blacks. A primera hora pasó por la capilla de la Virgen de San Nicolás, en el barrio Las Heras, "para hacer una pequeña invocación y que nos ayude".

De cábala, a la escuela Obreros de Porvenir, Colombo llevó una pulserita de Sportivo que le regaló su hijo Santino, su hija Rocío le hizo una cartita de la suerte y su esposa le regaló unos masajes. La otra cábala fue entrar con sus dos hijos menores al cuarto oscuro. Saludó a todos en su escuela y en las que recorrió y hasta estrechó manos con Jorge Escobar que estaba en la mesa de al lado. Juani, su hijo mayor, ofició de fiscal, con muchos voluntarios del equipo de rugby de la U, donde juega Colombo junior.

 
Juan Carlos quiere volar el sillón
 
"Lo primero que voy a hacer si gano es sacar ese sillón del intendente, porque es para traidores nomás", dijo Juan Carlos Gioja en la fila para votar. El candidato a sacarle el trono a Gustavo Rojas, hizo una enumeración de los que "se dieron vuelta", sentados en el despacho que hoy está en manos del ibarrismo (audio). "Hay dos opciones con ese sillón, o lo llevo a un cura para que lo exorcize o lo saco. No lo puedo quemar porque es patrimonio municipal, pero por ahí algún concejal opositor se lo quiere llevar", opinó irónico. Y dijo que quiere que Rojas le abra el municipio: "si ganamos, vamos a gobernar desde mañana mismo". El hermano menor del gobernador hasta sugirió que Rojas está haciendo maniobras sospechosas con los contratados.

El menor de los Gioja fue a votar con su compañero de fórmula, el concejal Pablo García Nieto. Y se cruzó a los gritos con un hombre que cargaba tijeras y que se identificó como Antonio Espina y como fiscal del frente basualdista-ibarrista.

Ibarra y Rojas no tardaron en contestarle a Juan Carlos. "Por supuesto que va a tener las puertas abiertas del municipio, pero primero tiene que ganar. A las 7 de la mañana lo vamos a estar esperando", dijo el intendente Rojas, sobre el menor de los Gioja. "Y yo no estoy intentando nada raro con los contratados, sino que acordé con el municipio el pase a planta permanente como ha hecho el gobernador, Pocito, Capital, Angaco... Ahora porque lo hacemos nosotros, está mal. Lo que pasa es que a los contratados, Juan Carlos los quiere poner él". Y sobre la teoría del sillón de los traidores, Rojas dijo que "parece que Juan Carlos llegó a la política ayer, él se olvida que ha estado con Menem, con Duhalde, y después con Kirchner, y qué dirán de él Duhalde y Menem. Capaz que él tiene miedo de cambiar cuando se siente en el sillón, como su hermano César".

Ibarra también respondió: "Si llegase a ganar el candidato del oficialismo, estamos dispuestos a darle un curso intensivo para que sepa gobernar desde el 10 de diciembre. Primero tiene que ganar, porque para nosotros estamos convencidos que va a ganar Gustavo Rojas". Sobre las declaraciones del sillón, el diputado nacional le contestó a Juan Carlos que "él tendrá miedo de cambiar, lo que importa no son los sillones sino las personas, por lo visto él no lo entiende. Puede estar arriba de un block un intendente y tener capacidades".
 
 
Los Uñac, de almuerzo con la mamá
 
Los Uñac van por cábala a votar juntos siempre. Lo hicieron cerca del mediodía en la escuela Aberastain, de Pocito, que no es la misma donde votaron históricamente. El Vicegobernador dijo que su otra cábala es ir con sus respectivas esposas e hijos a almorzar con la mamá de Sergio y Rubén, que cocina casero y trae buena suerte. Rubén Uñac dijo que pasó una noche tranquilo y que hasta se acostó tarde porque fue al cumpleaños de la hija de un familiar y después se quedó hasta altas horas esperando que llegue una de sus hijas de una fiesta. "Desayuné livianito, por si vienen los nervios", confesó.
 
Basualdo, tranquilo, lavó los platos
 
"Qué miedo voy a tener si tengo un montón de elecciones encima, de experiencia. Anoche le calenté la cena a mis hijas, comimos tarta, comí con las que estaban porque una fue a un casamiento, después lavé los platos, y me acosté a medianoche. Hoy a las 7 de la mañana, me desperté llamando a uno y otro, y desayuné lo de siempre un yogur", dijo. El candidato a gobernador dijo que no tiene ninguna cábala más que "trabajar y nunca darme por vencido". Agregó: "Yo no soy de ir a misa pero rezamos todas las noches". Basualdo dijo que fue con sus hijas "las tres Marías" a votar, dos de ellas viven en Mendoza pero vienen especialmente para las urnas. La más chica votó en la misma mesa que su papá.

 

 


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