Julián Moreno de 30 años quedó libre tras la audiencia que se celebró el pasado lunes, pero se lo imputó por el presunto delito de homicidio culposo agravado por ir en estado de ebriedad en perjuicio de su compañero de trabajo, Omar Antonio Muñoz. En esa audiencia él declaró, pero no hizo alusión al siniestro.
Moreno se lo mostró acongojado a lo largo de la audiencia y cada vez que le tocó hablar al micrófono ante una pregunta del juez, este respondió casi balbuceando.
Moreno trabaja -hace poco tiempo- como maquinista en una bodega sanjuanina y es padre de dos hijos. Cuando le tocó declarar, contó sobre una posible situación que ocurrió adentro del auto, “Se me cayó el celular, nos bajamos y no me acuerdo más de nada”. Evitó hablar del choque. Cabe aclarar que el imputado en esta instancia puede decir lo que el crea necesario o mantenerse en silencio, no es una obligación declarar.
Mirá el video:
https://twitter.com/tiempodesanjuan/status/1651213738148593664
Altas fuentes de la justicia también informaron el resultado del dosaje de alcohol que se le realizó la víctima, este tenía 1.94 gramos de alcohol por litro de sangre.
Según la información que pudo recabar fiscalía es que tanto Moreno como Muñoz son compañeros de trabajo, ambos son miembros de una bodega. Se comprobó que los dos salieron de trabajar y se fueron a jugar al fútbol. Después se dirigieron hacia la casa de Moreno. Finalmente, cuando iban por calle Oro y ocurrió el accidente, se dirigían hacia otro lado.
Moreno iba con 2.17g/l de alcohol en sangre, es decir, que casi 5 veces del alcohol permitido. Según lo que contaron testigos del accidente (precisamente los que iba en la camioneta) Moreno iba zigzagueando el auto por calle Oro.
El caso está siendo investigado por la UFI Delitos Especiales N°4 a cargo de Francisco Micheltorena junto al ayudante fiscal, Adrián Elizondo.