Un agente de la Policía de San Juan que sufrió un accidente en 2020, cuando manejaba borracho e iba a cumplir un servicio de adicional, fue echado de la fuerza provincial. Descubrieron que tenía más del triple de alcohol en sangre que lo permitido, llevaba la licencia vencida y el vehículo no tenía la RTO.
Aquel siniestro vial tuvo como protagonista al agente Alexis Damián Albaracín, quien la mañana del 28 de marzo de 2020 se salió de la ruta 60 con su auto y cayó por un barranco de 10 metros, a la altura del Complejo Vela y Remo de Ullum. En esos momentos, el policía se dirigía a tomar servicio de adicional al Castillito.
El policía salió ileso, lo llamativo fue que los otros uniformados notaron que parecía estar borracho. Cuando le hicieron el dosaje, el análisis arrojó que llevaba 1,64 gramos de alcohol por litro de sangre. Es decir que tenía el triple de lo permitido. Además, su licencia de conducir se encontraba vencida, al igual que el certificado de la RTO.
En su descargo, el agente Albarracín aseguró que el auto andaba fallando. También admitió que esa noche se acostó a las 4 de la madrugada tras estar en una fiesta de amigos donde consumió cerveza.
Fue así que el sumario administrativo tuvo como conclusión que el agente merecía una dura sanción y esta semana se conoció el decreto provincial a través del cual el Poder Ejecutivo lo expulsó y lo dejó cesante de la Policía de San Juan.