Una dura sanción recibió un agente de la Policía de San Juan que, en 2020 en plena pandemia, fue encontrado durmiendo y en evidente estado de ebriedad dentro de su auto en la zona de Santa Lucía. Esa noche no quiso someterse al examen de alcoholemia, eso complicó su situación en el sumario administrativo y ahora lo echaron de las filas de la fuerza provincial.
El cesanteado fue el agente Sergio Daniel Pérez y su expulsión de la fuerza se hizo pública en estos días a través del Boletín Oficial de la provincia que publicó el decreto del Poder Ejecutivo. El policía andaba de civil cuando sufrió el percance la madrugada del 27 de junio de 2020 en avenida Hipólito Yrigoyen y calle Amable Jones, en Santa Lucía.
Esa noche, alguien llamó al 911 e informó que había una persona tirada dentro de su auto. Los policías de la Comisaría 5ta fueron al lugar y encontraron durmiendo al conductor del vehículo. Cuando lo despertaron, le sintieron un fuerte olor a alcohol y aparentaba estar ebrio. Ahí también confirmaron que se trataba del agente Sergio Pérez.
El agente fue trasladado a la seccional de Santa Lucía y quisieron someterlo al dosaje para constatar su estado de ebriedad, pero el policía se negó a la extracción de sangre y orina, pese a que afirmaban que no había bebido alcohol. Esa negativa después le jugó en contra. Su versión fue que esa noche venía de ver a una chica, su coche se quedó sin nafta y entonces tuvo que aguardar que le trajeran combustible. Según él, mientras esperaba, se durmió.
Posteriormente el policía pagó la multa en el Juzgado de Faltas, pero la investigación en la Subsecretaría de Control de Gestión avanzó y la Policía lo suspendió en enero de 2022. En estos últimos meses salió el fallo que terminó con una dura sanción. La Jefatura y luego el Poder Ejecutivo resolvieron expulsar, mediante la cesantía, al agente Sergio Daniel Pérez por considerar que cometió una falta de carácter grave e incumplió con sus deberes como funcionario policial.