Luis Montaño, único acusado de asesinar a Rubén Quiroga, fue condenado a prisión perpetua en un fallo sin precedentes en San Juan. El juez Martín Heredia Zaldo lo sentenció por femicidio vinculado o transversal, figura que nunca se había utilizado en la provincia. Para el magistrado quedó demostrado que no solo hubo alevosía, sino que Montaño mató al supuesto amante de su esposa por hacerle daño a la mujer.
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Juez Martín Heredia Zaldo
El femicidio vinculado comprende la muerte perpetrada por un femicida para castigar o destruir psíquicamente a una mujer, sobre la cual ejerce o pretende continuar ejerciendo la dominación. La víctima de este hecho puede ser una mujer o un varón, indistintamente, aunque es más común que la sufran las mujeres. Este concepto ha sido desarrollado por la Asociación Civil La Casa del Encuentro y es la base sobre la cual se legisló el artículo 80, inciso 12, del Código Penal argentino.
La fiscal de cámara Marcela Torres solo pidió el agravamiento de alevosía.
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Fuentes judiciales expresaron que para el magistrado estaba más que comprobado que Montaño actuó en venganza de su pareja. E s más, el acusado dijo que él había matado para hacerla sufrir.
“Mirá cómo se quema tu macho” “Mirá cómo se quema tu macho”
Esta habría sido una frase que Montaño le dijo a su pareja y además la obligó a que se quedara a mirar la escena cuando lo mataba.
En este caso, el femicidio vinculado se dio dentro de un marco de contexto de violencia de género. Porque Glenda sufría maltratos por parte de Montaño y todo terminó con el asesinato de ese otro hombre que tenía un vínculo con ella. Montaño la hostigó antes y después del asesinato, tal como reveló un audio que publicó en exclusiva Tiempo de San Juan.
Montaño obligó a su pareja a que se pelara con el fin de humillarla
Parte de ese audio dice: "¿Me has escuchado? ¡Hablame! ¡Hablame, hija de p…! ¿Me has escuchado?, le grita Montaño, increpándola. Más adelante le repite: “Bueno. Son seis fotos por una hora, y un video cada hora…” La agresividad con que le habla es perturbadora y una amenaza cierta. Al final le expresa, “no me calienta si no dormi (sic)” y se despide con: “¿escuchaste? ¡Ya me lo hacé!”.
El aberrante caso
El brutal asesinato contra Rubén Darío “El Merluza” Quiroga, la víctima, fue claramente una venganza. Es que este obrero rural mantenía un romance con Glenda.
A mediados de mayo de 2020, Montaño descubrió unos mensajes WahtsApp entre su mujer y Quiroga que le confirmaron que ambos mantenían un romance. Allí empezó a maquinar su plan para asesinar a su otro vecino de Rodeo, Iglesia. Además, le quitó el celular a Glenda. Y fingiendo ser ella, usó su número para enviarle mensajes a "El Merluza" y citarlo a la medianoche del 22 de mayo de 2020 en un sitio oscuro en inmediaciones de la ruta nacional 150 y el Tiro Federal.
En otros mensajes se aseguró que no faltara al encuentro. Esa noche, Montaño tomó una mochila y cargó una botella con 3 litros de nafta, un encendedor y un hierro. A Glenda le ordenó que metieran algunos papeles y unos guantes de cuero. Además, la amenazó para que lo acompañara y le dijo qué tenía que hacer. Todo esto, según lo que reconstruyeron los investigadores y de acuerdo al testimonio de Glenda.
El requerimiento fiscal señala que Montaño uso de anzuelo a la mujer. Le dijo que recibiera a Quiroga, sin mantener contacto físico con él, y que lo distrajera. Mientras tanto, él se ocultó y minutos más tarde atacó furiosamente a “El Merluza” con el hierro que llevaba en la mochila.
Se supone que allí lo asesinó a golpes. Después obligó a la mujer a que lo ayudara a trasladar el cadáver de Quiroga arriba de su bicicleta a otro sitio, donde prendió una hoguera y quemó el cuerpo durante toda la noche. Al otro día regresó al lugar con unas cajas, levantó los restos de cenizas y huesos y lo tiró en la letrina de su casa. El hierro utilizado en el crimen fue cortado en tres y arrojado en una zona de Angualasto.
Montaño se encargó de ocultar todo y de mantener amenazada a la mujer para que no dijera nada. Sin embargo, en los días posteriores los policías de la Comisaría 22da y Homicidios comenzaron a investigar la desaparición de Rubén “El Merluza” Quiroga y se enteraron del romance con Glenda. El 19 de junio de 2020, la mujer no aguantó más y contó todo lo ocurrido. Ese mismo día detuvieron a la joven y al ahora acusado, quien será sometido a juicio a partir de este miércoles.