Se complica la situación de la agente de la Policía de San Juan que, por manipular o jugar con el arma de un compañero, terminó hiriendo de un disparo a una cabo de la Policía Rural de Albardón. En un primer momento la damnificada no quiso radicar la denuncia y, al tratarse aparentemente de una lesión leve, el caso podía quedar encuadrado como un hecho de instancia privada. Ahora se supo que el médico legista certificó que la herida fue grave, de modo que eso habilitó a un fiscal a actuar de oficio y avanzar en la causa judicial contra la presunta autora del disparo.
El caso involucra a la agente Nancy Geide, la señalada como la que accionó la pistola 9 milímetros, dentro de la sede de la Unidad de la Policía Rural N°2 de Las Lomitas. El que también puede tener problemas es el agente Enzo Guajardo, dado que esa arma estaba a su cargo y no se sabe por qué motivo la manipula su compañera. La tercera protagonista -en calidad de víctima- fue la cabo Lidia Núñez, la policía que recibió el impacto de bala y resultó herida en la pierna izquierda.
Según la reconstrucción inicial del hecho, todo ocurrió minutos después de las 13 del martes 24 de febrero en el interior del destacamento. En ese momento la agente Nancy Geide se encontraba conversando con el agente Enzo Guajardo y la cabo Lidia Núñez dentro de la dependencia policial. En medio de esa situación, la mujer tomó la pistola reglamentaria que estaba a cargo de su compañero y comenzó a manipularla, ya sea por jugar o para revisarla, de acuerdo a las versiones.
Al no haber denuncia, la Justicia no podía intervenir directamente en razón a que estaban frente a un posible hecho de instancia privada.
La agente no habría advertido que la Browning Classic 9 milímetros tenía un cartucho en la recámara. Mientras manipulaba el arma se produjo la detonación. El disparo fue hacia el piso, pero la bala rebotó y terminó impactando en la pierna izquierda de la cabo Núñez. Tras el incidente, la policía herida fue trasladada en un móvil al Hospital Guillermo Rawson, donde recibió asistencia médica y quedó internada.
Tras el incidente, la cabo Núñez no realizó denunciar. Eso hacía tambalear la causa, dado que en apariencia se trataba de una herida leve y entonces el caso podía ser considerado como un hecho de instancia privada en el que la Justicia no podía intervenir. Sin embargo, todavía no estaba el informe médico que certificara si la lesión era leve o grave.
En estos días se conoció la conclusión del médico legista. El profesional que examinó a la cabo certificó que la herida que sufrió demandaba una recuperación de 60 días. Con eso confirmó que la lesión era grave. Esto último dio vía libre al fiscal Francisco Nicolía, de la UFI Delitos Especiales, para que actúe de oficio y promueva la acción penal contra la o los presuntos involucrados.
Esto implica, en principio, avanzar contra la agente Geide, quien efectuó el disparo, para tratar de determinar cómo y por qué se accionó el arma. También deberá establecerse qué responsabilidad, si la hubo, le cabe al agente Guajardo. Mientras tanto, se supone que la Subsecretaría de Control de Gestión ya abrió una investigación administrativa paralela por el suceso.