A casi cuatro semanas del brutal ataque ocurrido en la Terminal de Ómnibus de San Juan, la causa tuvo una importante novedad. Jaime Rafael Pérez, el hombre que fue prendido fuego, ya recibió el alta médica y será pieza central en la investigación. Según confirmaron fuentes judiciales a Tiempo de San Juan, el damnificado fue entrevistado en los últimos días y ahora deberá prestar declaración formal en la UFI Delitos Especiales.
El testimonio de Pérez es considerado determinante para el avance del expediente, especialmente en lo que respecta a la situación procesal de las tres personas que permanecen detenidas por el hecho. En base a lo que declare la víctima, la Fiscalía evaluará si mantiene la imputación por tentativa de homicidio o si corresponde una recalificación a un delito menor, como lesiones graves.
Por el momento, Brisa Mallea (28), Sofía Alanís (30) y Hernán de Jesús Álvarez (30) continúan imputados como coautores funcionales de tentativa de homicidio, una figura que implica la presunta intención de quitarle la vida a la víctima.
Sin embargo, la defensa ya anticipó su postura. El abogado Faustino Gélvez, representante de Álvarez -conocido como “Pata de Mono”-, sostiene que el hecho debe encuadrarse como lesiones y no como un intento de homicidio, al considerar que no existió intención de matar.
En ese contexto, la palabra de Pérez podría inclinar la balanza. Incluso, no se descarta que, dependiendo de cómo evolucione la causa, las partes puedan arribar a un acuerdo mediante un juicio abreviado.
El trasfondo del ataque
De acuerdo con lo expuesto por fuentes calificadas, en un planteo que deberá ser corroborado en sede judicial, el episodio podría haber tenido un desencadenante previo: Pérez habría intentado propasarse con una de las imputadas, Brisa Mallea, pareja de Álvarez. No obstante, esa versión no fue incorporada formalmente en las primeras declaraciones.
El hecho que originó la causa ocurrió el pasado 2 de enero, cerca de las 21:45, en la Terminal. Según la acusación fiscal, Pérez -quien se encontraba en el lugar esperando asistencia alimentaria- comenzó a discutir con Mallea. La situación escaló rápidamente y, siempre de acuerdo a la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, Alanís y Álvarez le habrían arrojado alcohol en la zona del rostro para luego prenderlo fuego.
Testigos presenciales habrían observado la secuencia y apuntado contra los tres imputados como partícipes del ataque, lo que motivó la imputación por tentativa de homicidio y el dictado de prisión preventiva por tres meses, medida dispuesta por el juez de Garantías Diego Sanz.
Antecedentes y estado de la víctima
El caso también puso bajo la lupa el historial de los involucrados. Los tres detenidos cuentan con antecedentes penales por distintos delitos, algunos de ellos con más de una década de antigüedad, según información oficial a la que accedió este medio.
En tanto, Pérez también registra causas previas. Según fuentes judiciales, posee antecedentes por lesiones, robo, daño, amenazas y hurtos. Uno de los episodios más recientes data de junio de 2024, cuando fue condenado a seis meses de prisión efectiva por amenazas y daño en un contexto de violencia contra su expareja.
En cuanto a su estado de salud, el hombre permaneció internado en terapia intensiva del Hospital Marcial Quiroga, con quemaduras en el 12% del cuerpo y un severo compromiso en las vías respiratorias. Tras varios días de evolución favorable, finalmente recibió el alta médica.