Con casi un día y medio de diferencia, dos efectivos de la Policía de San Juan sufrieron el ataque de ladrones. A un cabo de la Motorizada le rompieron el auto en Chimbas y le robaron el auxilio, mientras que una agente se enfrentó con un delincuente que entró en su domicilio en Rivadavia y que alcanzó a escapar con un celular.
El primero de los hechos ocurrió el sábado 14 de febrero, en horas de la tarde, en Chimbas. La víctima fue el cabo Ricardo Soto, quien cumple funciones en la Motorizada N° 2, con asiento en Rawson. Fuentes de la fuerza revelaron que, cerca de las 20, el policía llegó a su vivienda, en el barrio René Favaloro, y dejó estacionado su auto Renault Sandero en la vereda.
Minutos después escuchó como un estallido y, al salir de la casa, descubrió que desconocidos habían dañado la luneta trasera del vehículo y sustraído la rueda de auxilio. El hecho fue denunciado en la Subcomisaría Cipolletti y quedó bajo la órbita de la UFI Delitos contra la Propiedad. Hasta ahora no habría detenidos.
El segundo episodio se registró en la madrugada de este lunes 16 de febrero, alrededor de las 3 de la mañana, en Rivadavia. En este caso, la damnificada fue una joven agente de apellido Ortiz, que trabaja en la Comisaría 34ª de La Bebida.
De acuerdo con las versiones oficiales, la mujer llegó a su domicilio de calle Morón, en la misma localidad de La Bebida, y, al ingresar, observó a un sujeto en el interior de la vivienda. El delincuente había ingresado por el fondo tras saltar la medianera y romper una ventana.
Cuando la agente intentó detenerlo, el intruso reaccionó y, en el forcejeo, le arrebató el teléfono celular que la policía tenía en la mano. Luego corrió hacia el portón de ingreso de la propiedad y logró huir. Ortiz tuvo que realizar la denuncia en la Comisaría 38ª y el hecho también es investigado por la UFI Delitos contra la Propiedad.