El vendedor de celulares que fue detenido en diciembre último por la presunta violación de una amiga durante una noche de alcohol en Santa Lucía y luego en Concepción, recuperó la libertad este fin de semana. La fiscalía, tal como pedía la defensa, solicitó levantar la prisión domiciliaria y el juez de garantías Roberto Montilla hizo lugar.
Roberto Fabián Espejo, de 35 años, pasó 1 día alojado en una comisaría y otros 58 días detenidos con su casa con prisión preventiva en el marco de una causa en la que está imputado del delito de abuso sexual con acceso carnal. La fiscal Adriana Ginestar le atribuye el supuesto ataque sexual contra una mujer a la que conoció en la madrugada del lunes 15 de diciembre durante el cierre de la Fiesta Nacional de Santa Lucía.
Espejo y su amigo se reunieron con un grupo de personas en ese evento, entre ellas estaba la presunta víctima y su novio, y empezaron a tomar cerveza. Después quisieron continuar con la fiesta y se trasladaron a una casa de Concepción, propiedad de la hermana de la ahora denunciante.
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La fiscal Adriana Ginestar (al fondo), de la UFI CAVIG, y la abogada defensora María Filomena Noriega.
Esta muchacha, de 25 años, relató que todos se emborracharon y bailaron hasta las 6.30, momento en que la mayoría de los invitados se retiró. Solo quedaron Espejo, otro hombre, una amiga, la presunta víctima y la dueña de casa. Fue ahí que todos decidieron irse a dormir. La propietaria se fue a su dormitorio, mientras que la denunciante y su amiga se acostaron en una cama dentro de otra habitación, y pusieron un colchón en el piso de la misma pieza para Espejo y al otro hombre, para que descansaran allí.
La presunta víctima aseguró que se acostó vestida y se durmió. Sin embargo, pasadas las 8 de la mañana despertó abruptamente cuando sintió que tenía a alguien encima. Al abrir los ojos advirtió que le faltaba parte de la ropa, que Espejo estaba arriba de ella, desnudo y sometiéndola sexualmente.
Ahí ella reaccionó violentamente y echó a Espejo de la casa, mientras que llamó a su novio para contarle lo sucedido, según denunció. También salieron a perseguir al supuesto agresor y en la calle lo hicieron detener con una patrulla policial que pasaba. Más tarde denunciaron el hecho en la UFI CAVIG.
Esa es la versión de la muchacha. Espejo, defendido por la abogada María Filomena Noriega, dio otro relato ante el juez y afirmó que todos se emborracharon, que él y esa chica se estuvieron besando, que hubo sexo consentido y hasta insinuó que hubo intercambio de parejas.
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El imputado durante la audiencia en Tribunales.
Para la defensora, la denuncia fue un invento de la joven para justificar la trasnochada con Espejo y afirmó que no había suficientes pruebas para sostener la imputación. Por ese motivo, durante la audiencia de formalización realizada el 17 de diciembre, solicitó la libertad para el vendedor de celulares o, a lo sumo, la prisión domiciliaria. Esto también porque la fiscal Ginestar pedía que lo enviaran al penal de Chimbas.
El juez de garantías Montilla, en ese entonces, hizo lugar al pedido de la defensa y dispuso la prisión domiciliaria para Espejo. Aun así, la defensa luego insistió con el reclamo de la libertad del comerciante.
Ahora bien, el viernes último fue la fiscal Ginestar quien pidió la revisión de las medidas cautelares y solicitó que se dejara sin efecto la detención, tal como reclamaba la defensora. La fiscalía explicó que terminaron con las pruebas testimoniales y ya no había riesgo de que el imputado interfiriera con la investigación. El magistrado resolvió en ese sentido, de modo que ordenó la libertad de Roberto Fabián Espejo y le impuso una serie de medidas de coerción, como la prohibición de acercarse a la denunciante, no meterse en problemas y presentarse periódicamente en la comisaría de su zona.