Rechazaron la prisión domiciliaria para la sanjuanina condenada a 10 años de cárcel por entregar a su sobrina al almacenero
Su defensora pedía morigerar su detención debido a que tiene una hija menor de edad y por su enfermedad. Un juez de impugnación no hizo lugar. En la causa también está el comerciante, penado a 20 años de cárcel.
Un juez de impugnación rechazó la prisión domiciliaria solicitada por la mujer que fue condenada en junio pasado a 10 años de cárcel por entregar a su sobrina con discapacidad a un almacenero vecino, a cambio de cervezas, en Capital. La defensa pedía que la enviaran a cumplir la pena a su domicilio por razones humanitarias, pero el planteo no prosperó.
El caso fue evaluado por el juez de impugnación Eduardo Raed a raíz de la presentación de la abogada María Filomena Noriega, la defensora de la ahora condenada. La mujer tiene 45 años y no se la identifica para preservar a la víctima. Actualmente se encuentra alojada en el Servicio Penitenciario Provincial y la defensora solicitó morigerar las condiciones de detención por la modalidad de prisión domiciliaria en razón de que tiene un hijo menor de edad que necesita cuidados y, además, padece una hernia por la que debe operarse.
image
El pedido lo presentó la abogada María Filomena Noriega, la defensora de la ahora condenada.
Ante ese planteo, la fiscal Silvina Gerarduzzi se opuso al pedido de la defensa y finalmente el juez de impugnación Eduardo Raed resolvió rechazar la solicitud al considerar que no existían razones suficientes para modificar la modalidad de cumplimiento de la pena. El magistrado señaló que el hijo de la condenada se encuentra bajo el cuidado de dos tíos y está correctamente atendido, por lo que no resulta indispensable la presencia de su madre en el hogar, mientras que el problema de salud invocado puede ser tratado dentro del sistema penitenciario, incluso con la intervención quirúrgica que necesita.
La causa que terminó con su condena comenzó a investigarse en octubre de 2024, cuando salió a la luz que la mujer entregaba a su sobrina adolescente con discapacidad a un vecino almacenero para que éste la sometiera sexualmente. El caso fue investigado por la fiscal Valentina Bucciarelli, de la UFI ANIVI, quien imputó a ambos por esos ultrajes. Luego amplió la acusación contra el comerciante, dado que éste también abusaba del hermano de la adolescente con discapacidad.
image
El juez Eduardo Raed, quien rechazó el pedido.
De acuerdo con la investigación judicial, los encuentros se realizaban en la casa del comerciante y, a cambio, la tía recibía cervezas y otros productos. Por esos hechos, en junio de 2025 la mujer admitió su responsabilidad en un juicio abreviado y fue condenada a 10 años de prisión. El comerciante, en cambio, fue llevado a juicio oral y en julio pasado un tribunal lo condenó a 20 años de cárcel por los abusos contra la adolescente y su hermano menor.