El paro del fútbol argentino en respaldo al presidente de la AFA, el sanjuanino Claudio “Chiqui” Tapia, en medio del conflicto judicial con el organismo recaudador ARCA, no solo frenó la pelota en las canchas. También dejó al descubierto tensiones dentro del fútbol sanjuanino y encendió las alarmas en las economías de los clubes, que dependen en gran medida de la recaudación de cada partido.
La medida se dio en el marco de una investigación por una presunta deuda de 19.353 millones de pesos por aportes no depositados, una disputa que derivó en la suspensión de la novena fecha del Torneo Apertura y en la paralización de distintas competencias en el país.
En los clubes, el impacto se sintió rápidamente. Sin partidos, el flujo de dinero se cortó en seco: no hay venta de entradas, los puestitos de gaseosas y comida dejan de trabajar y muchos socios postergan el pago de la cuota hasta el día del partido.
En el caso de los equipos de Primera División del fútbol argentino, no abrir las puertas del estadio puede implicar resignar ingresos cercanos a los 450 millones de pesos por jornada, entre entradas, plateas y el llamado “Día del Club”, una herramienta que muchas dirigencias utilizan para reforzar sus ingresos. En San Juan, con una economía mucho más frágil, la situación claramente es mucho más compleja.
Uno de los clubes alcanzados por la suspensión es San Martín, que milita en la Primera Nacional. El equipo de Concepción debía jugar este fin de semana como local frente a Agropecuario, pero el paro obligó a modificar el calendario: ahora volverá a competir recién el viernes 13 de marzo como visitante ante Atlético Rafaela y luego será local el 20 frente a San Martín de Tucumán.
Desde el club explicaron que el impacto económico directo no es tan fuerte en este caso puntual, aunque sí genera efectos en la administración cotidiana. Es que San Martín debía jugar de local, por lo que no tendrá que afrontar gastos de traslado ni alojamiento. “Distinto hubiese sido si nos tocaba de visitante, porque ahí sí hubiésemos perdido el dinero del hotel y el viaje”, señalaron desde la institución. Sin embargo, reconocieron que la suspensión del partido igualmente provoca demoras en algunos pagos.
El principal problema aparece en la recaudación vinculada a los socios. Según expresaron desde Concepción, la gente muchas veces paga la cuota cuando va al partido. "Ahora deberían haber pagado para el domingo, pero con el paro van a esperar hasta el partido contra San Martín de Tucumán. Y con ese dinero se pagan algunas cuentas, así que todo eso se retrasa”, explicaron.
En el fútbol doméstico, donde el presupuesto esn aún más ajustado, el impacto es mayor. El presidente de Trinidad, Martín Riveros, fue el único dirigente que accedió a hablar públicamente tras la consulta de este medio a diferentes clubes de la provincia. “Obviamente las pérdidas económicas son un montón. Hay jugadores que cobran por semana y que hay que pagarles igual”, expresó.
Riveros también cuestionó la decisión de reprogramar partidos para días laborales, una alternativa que surgió tras la suspensión del fin de semana. “Jugar un martes es complicado porque en los departamentos alejados hay mucha gente que trabaja en la cosecha, en el campo o en los parrales y no puede ir a la cancha. Entonces la pérdida para los clubes es grande”, advirtió.
Según pudo averiguar Tiempo de San Juan, durante la reunión de la Liga Sanjuanina de Fútbol realizada el lunes pasado en la sede de calle Santa Fe, varios clubes manifestaron su desacuerdo con la paralización de la actividad. Entre ellos se encontraban Trinidad, Peñarol, Sportivo Desamparados, 9 de Julio y equipos de departamentos como Zonda y Ullum.
Sin embargo, muchos dirigentes reconocían en privado que la situación era compleja: no querían quedar como la única liga del país que no se adhería a la medida. No podían, en realidad.
Ante ese escenario, desde la Liga propusieron que la quinta fecha del torneo local se dispute entre martes y miércoles de la próxima semana. La decisión, no obstante, no estuvo acompañada por un comunicado oficial. La notificación se realizó directamente a través de un grupo de WhatsApp. Consultado por este medio, el presidente de la Liga Sanjuanina de Fútbol, Juan Valiente, evitó hacer declaraciones al respecto.
Quien sí se pronunció públicamente fue la Federación Sanjuanina de Fútbol, institución encabezada por Nacif Farías y Andrés Alderete, dirigentes cercanos a Tapia. Desde esa institución expresaron su respaldo al titular de la AFA en medio del conflicto que atraviesa el fútbol argentino. "Reafirmamos nuestro compromiso con el modelo de clubes como asociaciones civiles sin fines de lucro, pilares de la identidad del fútbol argentino, y con la defensa de la autonomía de nuestras instituciones. Es momento de actuar con unidad y firmeza en resguardo del fútbol argentino en su conjunto”, expresaron en el comunicado.
Mientras tanto, la pelota no rueda pero las obligaciones siguen corriendo. Sueldos, mantenimiento y gastos diarios no se detienen, mientras las instituciones esperan volver a jugar para reactivar una recaudación que, en muchos casos, es la única manera de sostener el funcionamiento cotidiano.