Así quedó el auto de la familia sanjuanina que sufrió un terrible accidente y salió completamente ilesa.
Bianca Reinoso es una sanjuanina que aún se emociona al recordar lo que le tocó vivir. En la madrugada del jueves 22 de enero, cuando regresaba a San Juan desde la provincia de Corrientes junto a su familia, protagonizó un grave accidente vial que, milagrosamente, no dejó heridos. Debido a su sorpresa, decidió compartir lo que les sucedió en las redes: "Quiero contar un testimonio poderoso", expresó.
Al viaje lo realizaban Bianca, su esposo Mauricio, su hija Luana de 9 años y su suegra María Isabel. Llevaban casi dos horas de trayecto cuando divisaron un camión que circulaba de frente. En cuestión de segundos, una de las ruedas del transporte se desprendió y cruzó hacia el carril contrario. Instantes después, una segunda rueda salió violentamente despedida e impactó de lleno contra el auto familiar.
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“El golpe hizo que mi esposo perdiera el control del vehículo. Gracias a una maniobra impresionante, terminamos chocando contra un poste de luz que logró frenarnos”, relató Bianca. A pocos metros del lugar del impacto había un desnivel de más de cinco metros de profundidad, lo que podría haber agravado aún más la situación.
Contra todo pronóstico, los cuatro ocupantes lograron salir del vehículo sin lesiones. “No tuvimos ni un rasguño en el cuerpo”, expresó conmovida, convencida de que lo ocurrido fue un milagro.
Lejos de quedarse solo con el impacto del accidente, Bianca decidió compartir su experiencia como un mensaje de fe. “Queremos que todos sepan que Dios existe, que este es uno de los infinitos milagros que Él hace diariamente en nuestras vidas y muchas veces no somos conscientes”, expresó.
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Para la sanjuanina, el episodio fue un punto de reflexión profunda sobre la vida, el tiempo, la familia y los sueños. “El mañana no nos pertenece si Él no lo permite. Nuestra vida le pertenece por completo”, afirmó.
Su testimonio finaliza con un mensaje de esperanza y amor espiritual, invitando a otros a no perder la fe incluso en los momentos más difíciles. “Nada es pérdida. Todo es ganancia”, sostuvo, agradecida por una segunda oportunidad.
Conocé su relato, que deja un fuerte mensaje de reflexión y agradecimiento por la vida:
"¡Bendiciones! Quiero contar un testimonio poderoso que vivimos junto a mí familia. La madrugada del día jueves 22 de enero veníamos camino a San Juan desde la provincia de Corrientes, junto con mi esposo Mauricio, nuestra hija de 9 años, Luana y mí suegra María Isabel. Llevabamos casi 2 horas de viaje cuando pudimos visualizar a un camión que venía de frente al cual se le desprendió una rueda que pasó al otro lado de la calle. Mientras nos íbamos acercando en cuestión de segundos se le desprendió una segunda rueda la cual vino con fuerza e impactó contra nuestro auto haciendo que mí esposo pierda el control y mediante una maniobra impresionante llegar a pegar contra un poste de luz que nos frenó. A unos pocos metros de este poste habia un largo de más de 5 metros de profundidad.Nosotros pudimos salir ilesos del auto, sin un rasguño en nuestro cuerpo.
Hoy queremos que todos sepan que Dios Existe, que este es uno de los infinitos milagros que él hace diariamente en nuestras vidas y no somos conscientes de ello. Que nuestra vida le pertenece. Y cuando hablo de vida hablo de tu tiempo, de tus cosas materiales, de tus hijos, de tus sueños. El mañana no te pertenece si él no lo permite. Es por eso que insistimos tanto en que puedas encontrarte con el amor del padre. Que rindas tu vida a él. Que no hay nada que puedas hacer para que él te ame menos. Que pudes ir a su presencia sin importar cuánto hayas hecho. Su amor puede salvarte una y mil veces. Su amor cubre multitud de errores y es posible vivir bajo su voluntad. Es posible que puedas pelear por ser lo que Dios soño de tí. Nada es pérdida. ¡Todo es ganancia! ¡Te amamos Espíritu Santo Sea tu nombre Exaltado por los siglos de los siglos!".