Juan Eduardo Echegaray, el joven acusado de quemar y provocarle la muerte a su mamá en enero de 2019, en octubre del 2021 fue condenado a prisión perpetua por un tribunal de la Sala I de la Cámara Penal y Correccional. Esta resolución fue apelada por la defensa ante la Corte de Justicia sanjuanina y, tras un año, los miembros de la corte ratificaron la perpetua para este joven.
Para los ministros de la Corte de Justicia, Adriana Verónica García Nieto, Marcelo Lima y Horacio De Sanctis las evidencias demostraron que la víctima, Liliana Loyola, fue víctima de un ataque intencional por parte de su hijo adoptivo, según escribió Diario de Cuyo.
La resolución de la Corte manifiesta: “En el caso que nos convoca está evidenciado y probado que la acción homicida estuvo precedida de exigencias dinerarias y enmarcada en un contexto invariable y constante de subordinación piscológica y emocional, que llevó a la víctima a un estadio patológico de vulnerabilidad, angustia, tristeza y depresión profunda. Tanto las declaraciones de sus vecinos y la lectura integral de la autopsia psicológica ratifican tales asuntos y afirmaciones. (…) Este crimen fue la culminación de una sucesión de ataques de diversa índole a la integridad de una mujer”.
El 1 de octubre de 2021, el tribunal de Sala II lo condenó a la pena de prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por el vínculo y por femicidio, por quemar y asesinar a su propia madre, Liliana Loyola.
La víctima fue rociada con alcohol y luego prendida fuego después de discutir con Echegaray en noviembre de 2018, cuando se encontraban en el interior de su casa situada en el barrio Aramburu, en Rivadavia. La mujer que sobrevivió al ataque y permaneció internada en el Hospital Marcial Quiroga. Durante más de 40 días, agonizó con el 40% de su cuerpo afectado por las heridas. Sin embargo, la jubilada de 64 años no resistió y finalmente falleció.