Un caso genera misterio por estas horas en Tribunales y tiene en el centro de las sospechas a un sanjuanino ligado a una familia de empresarios, denunciado por abuso sexual contra dos menores. Es que si bien la causa aún no fue formalizada, se llevó adelante una audiencia preliminar y, como pocas veces sucede, dado que los proceso son públicos, el juez que interviene -a pedido de la defensa- le ordenó a la prensa que se abstuviera de publicar detalles, nombres y hasta la foto del hombre señalado.
La historia tomó trascendencia el lunes por la siesta, cuando las partes pugnaban por la participación de una perito de parte en la realización de la Cámara Gesell, destinada a conocer el relato de las presuntas víctimas por las supuestas agresiones sexuales que fueron denunciadas en la UFI ANIVI.
En ese contexto, cronistas de Tiempo de San Juan intentaron ejercer su tarea aunque fueron frenados tras el requerimiento del defensor, Rubén Pontoriero. Con el argumento de la protección de los menores involucrados en la causa, el abogado de reconocida trayectoria pidió que nada de la causa viera la luz de lo público y, sin la oposición del fiscal Mariano Juárez Prieto ante la demanda, el magistrado Diego Sanz se vio obligado a prohibir la difusión de los pormenores de la investigación, lo mismo que del sujeto que se hallaba sentado en el banquillo de los acusados.
Aunque la denuncia todavía no fue formalizada, la maniobra de los actores intervinientes llamó la atención y dejó un halo de misterio sobre los hechos. Lo que se sabe hasta el momento es que el apuntado, con nexos importantes, aún no está imputado y se espera por el testimonio de los chicos para indagar sobre la cuestión o, bien, desestimarla.
Quien radicó la denuncia es la madre de los menores, quien conoce al ahora sospechoso. Para la mujer, habrían existido ataques sexuales por parte del hombre en perjuicio de los niños. Se estima que en los próximos días, la declaración de las presuntas víctimas se ejecutará y la misma será clave para la continuidad de la causa.
A pesar de que el Sistema Acusatorio tiene por regla general que las audiencias son públicas, dicha publicidad no es absoluta. En causas por abuso sexual de menores puede limitarse o directamente realizarse a puertas cerradas por razones legales vinculadas a la protección de la víctima y su intimidad.
No obstante, este diario -al igual que algunos otros medios locales que cubren las causas de Tribunales regularmente- conoce las limitaciones legales dado el interés superior del niño y, por ello, en cada caso se toman los debidos recaudos al publicar. Es así que hay hechos, con menores implicados en un abuso sexual, que sí son parte de la agenda y no hay restricciones al respecto. Es por ello que lo sucedido generó sorpresa.