La explosiva declaración de un barrabrava condenado complica a los empresarios acusados de mandar a golpear al bolichero Salvalaggio
La acusación contra Mariano Tomsig y Martín Quiroga Massa está a punto de ser presentada por la fiscalía. Se espera que sea una imputación extensa, ya que la fiscalía cuenta con más de 1.000 gigas de pruebas, en su mayoría chats entre los señalados.
Entre lágrimas, el empresario bolichero sanjuanino Juan Manuel Salvalaggio apuntó contra los barrabravas que lo golpearon: “Sueño con ellos tres todos los días de mi vida” pic.twitter.com/NLKgAdtpEV
— Tiempo de San Juan (@tiempodesanjuan) May 9, 2025
Ambos se sentaron en el banquillo de los acusados y, por pedido de la fiscal Daniela Pringles, la ayudante fiscal Paula Amarfil y el auxiliar Rodrigo Herrera de la UFI Genérica, el juez de Garantías Federico Rodríguez los imputó por el delito de lesiones graves agravadas por existir una promesa remuneratoria, por premeditación de dos o más personas en concurso, y alevosía; a Mariano Gastón Tomsig en calidad de autor intelectual y a Martín Elías Quiroga Massa en calidad de partícipe secundario.
Durante un tiempo en el que primó el silencio, apareció un posible misterioso cómplice que solo había sido nombrado en las audiencias y extraoficialmente como “Mario Bufet”. Este, en medio de la feria judicial de invierno de 2025, fue condenado en un juicio abreviado y antes de regresar a Buenos Aires dejó en evidencia a uno de los empresarios apuntados. Es que, si bien Mariano Tomsig y Martín Quiroga Massa fueron acusados por las lesiones graves que sufrió la víctima, sospechados de haber encargado el ataque, faltaba una tercera pieza que no había podido ser descubierta, hasta que el propio protagonista decidió presentarse en Tribunales y entregarse a la fiscalía: Mario Giraudo alias “Mario Bufet”, quien figuraba en el expediente como el nexo entre los empresarios sanjuaninos y los barrabravas encarcelados por el hecho.
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Mariano Tomsig y Mario Giraudo
Con intenciones de llegar a un acuerdo con la fiscalía, Giraudo se puso a disposición de la Justicia y arribó a una solución alternativa, en la que reconoció su autoría en los hechos, a través de su abogado Joaquín Moine, y aceptó la pena de 3 años de prisión condicional por el delito de lesiones graves, triplemente agravada: por alevosía, por pago o promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de dos o más personas, en calidad de partícipe necesario. Y, como plus, complicó la situación procesal de Tomsig dando información.
Embed - Explosivos audios que complican a Tomsig después de la "batida" del sujeto condenado
Se cumplen nueve meses y la acusación ya casi está terminada
Fuentes judiciales informaron a este diario que la acusación formal contra los empresarios Mariano Tomsig y Martín Quiroga Massa ya está por presentarse y se haría después de la feria judicial de enero.
Hay un gran rumor de que la calificación para ambos cambiaría porque durante todo este tiempo se estudió gran cantidad de pruebas, más de 1.000 gigas de datos, y complicarían mucho a los dos imputados que actualmente se encuentran en libertad.
Y no solo esa es la novedad, sino que también uno de los barrabravas condenados dio una nueva declaración a los miembros de UFI Genérica -no se sabe cuál de los tres- y hundió a Tomsig y Quiroga Massa, ya que habría dado detalles importantísimos de cómo inició el contacto hasta propinarle la paliza a Salvalaggio.
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Los barrabravas condenados.
El impactante motivo del ataque contra el empresario Juan Manuel Salvalaggio
Si bien todo es materia de investigación, fuentes allegadas a la causa le indicaron que creen que el motivo que Tomsig tuvo para agredir a Salvalaggio fue por represalia, puesto que la supuesta víctima lo habría dejado en evidencia en una cuestión laboral y, como consecuencia, este habría perdido su trabajo.
Las fuentes dijeron que Tomsig es allegado a un productor de espectáculos conocido en San Juan y que, a partir de este vínculo, participaba en la organización de eventos. Es por eso que, en ese marco y por su rol dentro del entramado, le habría ofrecido a Salvalaggio el escenario de música electrónica de la Fiesta Nacional del Sol 2025, a pesar de que no estaba habilitado para ello.
Según la investigación y tras la oferta que recibió de Tomsig, Salvalaggio consultó con autoridades y verdaderos responsables sobre ese tipo de definiciones, quienes respondieron que la promesa de este resultaba falsa porque no tenía poder de decisión en ello. Esta situación que dejó entrever el empresario bolichero agredido habría generado malestar en los superiores de Tomsig, por lo que por esa razón habría sido despedido de sus funciones en la productora. A partir de ello, habría nacido el resentimiento que, según sospecha la fiscalía, provocó la contratación de los "matones".