Aguantaron la bronca y llanto durante la audiencia, hasta que una vez que salieron de la sala Hugo y Valeria se abrazaron y soltaron sus lágrimas. Así vivieron los hermanos de Susana Pérez, la mujer asesinada el sábado último, la audiencia en la que ordenaron la prisión preventiva contra el femicida Antonio David Pelaytay.
La más conmovida era Valeria Agüero, la mayor de todos, que contuvo el llanto durante la audiencia mientras su hermano Hugo Pérez la consolaba y la tomaba de un brazo. En la puerta de tribunales sacaron una foto y un cartel con la leyenda: “Justicia para Susana Pérez”.
Hermano fallecida en Pocito
“Que le den la pena máxima. Personas así, yo creo que no deben existir en sociedad. Son un peligro donde estén”, expresó Hugo, casi como un desahogo. Junto a su hermana mayor explicaron que no se veían seguido con Susana. Valeria contó que se encontraron en el Día de la Madre y para el sepelio de una hermana de ellos que murió por enfermedad, en octubre pasado.
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El femicida. Antonio David Pelaytay se abstuvo de declarar ante la jueza Celia Maldonado.
“Ella era callada y muy sumisa. Quizás por eso no nos contó nunca que este hombre la golpeaba o la tenía amenazada. A nosotros nos llamaba la atención que se cubriera demasiado el cuerpo”, dijo la mujer. Hugo aclaró que habló dos o tres veces con Pelaytay porque no le caía bien.
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Dolor. Hugo y Valeria largaron en llanto y se abrazaron al salir de la audiencia.
Valeria, que aclaró que no conocía muchos detalles de la relación, relató que Susana y Pelaytay se conocieron en las cuadrillas de cosecha y convivieron alrededor de diez años, desde entonces ella se alejó de la familia. También señaló que las hijas de Susana son adultas, una tiene 25 años y otra 28. Una reside en Entre Ríos y es mamá, pero igual vino para el sepelio.