En un procedimiento que dejó al descubierto una aceitada maniobra de delincuentes profesionales, la Brigada de Investigación Oeste logró secuestrar una motocicleta Honda Wave que tenía pedido de secuestro activo en Mendoza y presentaba adulteraciones en el motor, el chasis y la documentación.
El operativo fue el resultado de un trabajo de inteligencia y verificación técnica exhaustiva llevado adelante por los investigadores, quienes detectaron inconsistencias en los guarismos identificatorios del rodado. Tras las pericias correspondientes, constataron que tanto el número de motor como el de chasis habían sido adulterados, al igual que la documentación que acompañaba al vehículo.
Según informaron fuentes policiales, se trataba de una maniobra integral destinada a ocultar el origen ilícito de la moto y facilitar su inserción en el mercado ilegal, otorgándole una apariencia de legalidad. El entrecruzamiento de datos con organismos registrales y bases interprovinciales fue clave para confirmar que la Honda Wave había sido sustraída en Mendoza y posteriormente “rearmada” desde el punto de vista administrativo para poder circular sin levantar sospechas.
Si bien el actual poseedor habría adquirido el rodado de buena fe, desconociendo las irregularidades, la motocicleta fue inmediatamente secuestrada y puesta a disposición de la Justicia.
La investigación continúa en curso y no se descartan allanamientos en la provincia de Mendoza, donde se sigue la pista de una posible estructura dedicada a la adulteración de vehículos, falsificación documental y comercialización de motovehículos con pedido de secuestro vigente. En el procedimiento de la Policía también participó personal de la UFI Genérica.