Un joven identificado como Gonzalo Agustín Ruiz fue condenado en el marco de un juicio abreviado por su participación en un violento robo tipo “piraña” contra un chofer de Uber en el barrio Teresa de Calcuta, en Pocito.
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SUSCRIBITEEste sujeto actuó con otros ocho delincuentes en el interior del barrio Teresa de Calcuta. La Policía solo pudo atrapar a dos, al ahora sentenciado y un menor.
Un joven identificado como Gonzalo Agustín Ruiz fue condenado en el marco de un juicio abreviado por su participación en un violento robo tipo “piraña” contra un chofer de Uber en el barrio Teresa de Calcuta, en Pocito.
El hecho ocurrió alrededor de las 0.40, cuando el conductor recibió a través de la aplicación un pedido de viaje desde calle General Acha y Progreso, en Rawson. Tres adolescentes solicitaron ser trasladadas hasta la intersección de Frías y San Martín, en el interior del mencionado barrio.
Al arribar, las jóvenes descendieron del vehículo y le indicaron al chofer que irían a buscar al padre de una de ellas para abonar el pasaje. Sin embargo, segundos después aparecieron ocho sujetos, de entre 16 y 20 años, quienes comenzaron a golpear el automóvil.
Según la denuncia, uno de los agresores -luego identificado por su vestimenta como Ruiz- se acercó a la ventanilla del conductor, que estaba abierta, la forzó y le sustrajo las llaves del vehículo y el teléfono celular. Acto seguido, el grupo se dio a la fuga.
Antes de que le arrebataran el celular, la víctima alcanzó a comunicarse con el 911. La alerta fue recibida por un móvil que se encontraba a pocas cuadras, perteneciente a la subcomisaría Buenaventura Luna, cuyos efectivos acudieron de inmediato al lugar.
Con la descripción aportada por el chofer y vecinos de la zona, la Policía inició un operativo de rastrillaje que permitió, primero, la aprehensión de un menor de edad y, apenas dos minutos después, la detención de Ruiz. No obstante, durante la requisa de urgencia no se hallaron las llaves ni el teléfono sustraídos.
La intervención policial derivó en momentos de extrema tensión. Se produjo una suerte de batalla campal entre residentes del barrio y los uniformados, que debieron desplegar varios móviles y motocicletas para custodiar el automóvil de la víctima, el cual presentaba daños producto de golpes y pedradas. Incluso fue necesaria la intervención de una grúa policial para retirar el rodado, ya que no podía ser movido por la falta de llaves.
Finalmente, el defensor y el fiscal Fernando Bonomo llegaron a un acuerdo de juicio abreviado, fue presentado al juez y este resolvió condenar a Gonzalo Agustín Ruiz a tres años de prisión condicional. Cabe destacar que Ruiz no tenía antecedentes en su contra.
