El exencargado del depósito de Trielec y único detenido por la estafa de $274 millones a esa firma, acordó este jueves el juicio abreviado y fue condenado a una pena de cumplimiento condicional. Al igual que los dos comerciantes y al otro empleado, condenados a mediados de mes, también zafó de que lo mandaran al penal de Chimbas.
Con la condena de 3 años de prisión en suspenso contra José Luis Moyano, se cierra el capítulo de esta fabulosa estafa tipo hormiga en perjuicio del conocido comercio de venta de materiales eléctricos de calle 9 de Julio, en Capital. Pese al gran daño económico, estimado por los directivos de la firma en 274 millones de pesos, es ínfimo el dinero y los artículos que recuperaron.
En los allanamientos realizados en los domicilios de los cuatro implicados secuestraron cables y accesorios eléctricos, también algo de dinero, pero no llegaron a cubrir el millón de pesos, comentó un investigador.
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El otro exempleado. Este es Leonardo Gabriel Cornejo, también condenado por la estafa a Trielec.
En la misma causa también estuvieron implicados los comerciantes Enrique Rafael Puig y Marcelo Francisco López Recabarren, quienes retiraban la mercadería mediante las maniobras fraudulentas y después la comercializaban en otros lugares. El cuarto partícipe fue Leonardo Gabriel Cornejo, un colaborador de Moyano dentro del depósito y pieza clave para consumar las estafas.
La maniobra consistía en, por ejemplo, comprar 200 punteras o 200 terminales eléctricas por un valor de 140 mil pesos y después terminaban llevándose materiales por un monto de 10 a 14 millones de pesos. Lo hicieron muchas veces desde junio de 2022, eso explica de por qué el perjuicio ascendió a los 274 millones, según precisaron los representantes del Ministerio Público Fiscal.
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El ayudante fiscal Federico Pereyra y el fiscal Eduardo Gallastegui de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. A la izquierda, el abogado Gastón Garrido, defensor del Moyano.
En la causa se comprobó que Enrique Puig y Marcelo López Recabarren -cada uno por su parte- elegían la mercadería en el local central de Trielec, la pagaban en la caja y obtenían el ticket de compra y el remito para retirar los productos del depósito de la firma, situado en otro edificio de calle 9 de julio.
Ahí entraba en acción José Luis Moyano con la complicidad de Cornejo. El encargado del depósito recibía los tickets y los remitos, pero paralelamente ingresaba al sistema informático y modificaba los códigos de los productos vendidos inicialmente. De esa forma alteraba el registro del tipo de mercadería que pagaban Puig y López Recabarren, los reemplazaba por otros códigos y éstos clientes se llevaban otros materiales eléctricos por montos millonarios.
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Las audiencias fueron presididas por la jueza de garantías Mónica Lucero.
El fraude fue denunciado el 2 de septiembre último en la UFI Delitos Informáticos y Estafas. Diez días más tarde detuvieron a Moyano, Recabarren y Puig, mientras que Cornejo permaneció prófugo. Al viernes 13, en la audiencia de formalización, los dos comerciantes firmaron el juicio abreviado y la jueza de garantías Mónica Lucero los sentenció a la pena de 3 años de prisión de cumplimiento condicional. En ese momento, el exencargado no acordó y se dispuso que continuara detenido con prisión preventiva.
El lunes 17 de septiembre, Leonardo Gabriel Cornejo se entregó voluntariamente en Tribunales y al día siguiente compareció en la audiencia de formalización, donde el fiscal Eduardo Gallastegui y el ayudante fiscal Federico Pereyra le imputaron el delito de estafas reiteradas. El exempleado de Trinidad no quiso someterse a un largo proceso judicial, así que admitió su responsabilidad –al igual que los dos comerciantes- en las estafas reiteradas y aceptó la pena de 3 años de prisión en suspenso.
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El exencargado de depósito José Luis Moyano, al centro. A su lado los dos comerciantes condenados.
Así, el único que quedaba por juzgar por el caso de la impactante estafa era José Luis Moyano. Sin embargo, el exencargado de depósito lo pensó junto a su defensor, el abogado Gastón Garrido, y este jueves dio su consentimiento para firmar el juicio abreviado, lo mismo que los otros tres implicados. Y al igual que ellos, recibió un castigo de 3 años de prisión de cumplimiento condicional por los delitos de estafas y fraude informático en concurso ideal y ahora ya está en su casa.