Mario Alejandro Herrera fue condenado a cumplir una pena de 3 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo. El sujeto, que cuenta con antecedentes penales, no pudo sortear el peso de las pruebas recolectadas tras su detención en Rawson.
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SUSCRIBITEEl acusado fue juzgado en Flagrancia y, atrapado por las pruebas, no le quedó otra que admitir su autoría en un juicio abreviado.
Mario Alejandro Herrera fue condenado a cumplir una pena de 3 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo. El sujeto, que cuenta con antecedentes penales, no pudo sortear el peso de las pruebas recolectadas tras su detención en Rawson.
El hecho ocurrió el pasado 7 de abril de 2026, alrededor de las 23:30 horas. Efectivos de la División Motorizada 2° realizaban recorridas de prevención por la calle Frías, en el interior del Barrio La Estación, cuando divisaron a un hombre en bicicleta.
Al notar la presencia policial, el ciclista reaccionó de forma intempestiva: saltó del rodado dejándolo tirado en medio del asfalto y emprendió la huída. Sin embargo, su escape duró poco. Los uniformados lograron interceptarlo y aprehenderlo a menos de una cuadra.
Al momento de la detención, Herrera mostró una actitud violenta, intentando desesperadamente manipular un morral de tela que llevaba oculto bajo su buzo. Los efectivos palparon el bolso y detectaron que llevaba un revólver calibre .38 largo, 5 municiones calibre 9x19 mm, un cuchillo tipo serrucho y 26 cigarrillos armados y dos envoltorios con marihuana.
Personal de Drogas Ilegales confirmó que lo incautado era cannabis, mientras que la División de Criminalística y Balística constató que el revólver estaba apto para el disparo y que la numeración era visible (339233).
Bajo la dirección del fiscal Cristian Gerarduzzi y el ayudante fiscal David Peña, el caso se resolvió mediante un juicio abreviado. Herrera, imputado por el delito de portación ilegítima de arma de guerra, admitió su culpabilidad. La jueza María Gema Guerrero dictó la pena de 3 años y 6 meses de prisión efectiva.
