A cinco años de que estallara el caso, cuando una mujer policía denunció que su jefe la había manoseado, el ex comisario que fue acusado por abuso sexual reconoció los delitos que cometió y, a través de su defensa, acordó una pena con fiscalía. Se trata de Sergio Fernández, quien fuera la autoridad máxima de la Seccional 10ma de 25 de Mayo y quedara contra las cuerdas en octubre de 2019.
El jefe de la comisaría fue investigado por el entonces juez del Quinto Juzgado de Instrucción, Benedicto Correa, que lo indagó y, más tarde, lo procesó por tentativa de abuso sexual simple y abuso sexual simple agravado por ser funcionario policial en dos hechos. Luego, la causa que surfeó los cambios de la justicia sanjuanina fue elevada a juicio y este lunes el caso comenzó a definirse.
Es que el expediente judicial se dirime en un juicio abreviado, después de que el imputado reconociera los ilícitos que se le atribuyen. Fue por eso que su abogada, Filomena Noriega, arribó a un acuerdo de 3 años de prisión condicional con la fiscal Silvina Gerarduzzi y ahora se espera que el juez de Sala, Miguel Dávila Saffe, analice el ofrecimiento de las partes y resuelva si homologa el trato. En ese sentido, la sentencia será dictada el próximo 9 de septiembre.
El comisario Fernández fue denunciado por una cabo de la Seccional 10ma, donde éste cumplía funciones al mando. La mujer aseguró que un día, el superior la acosó verbalmente y quiso darle un beso en la boca. Pese al mal momento, la mujer dejó pasar la situación y trató de mantener distancia con su jefe, pero tiempo después el hombre volvió a arremeter y esta vez excedió los límites de lo físico.
Fuentes del caso aseguraron la autoridad de la dependencia policial llegó al lugar y, cuando saludaba al personal, aprovechó la ocasión, le dio un beso en la mejilla y le tocó sus partes íntimas. Además indicaron que le expresó algunas palabras subidas de tono. Fue por este último episodio que la uniformada, que quedó mal por el momento, le contó lo sufrido a sus compañeros de la comisaría y ello derivó en la denuncia.
Durante la instrucción de Correa, al menos cinco testigos ofrecieron su relato, entre ellos el de dos mujeres de la Fuerza que respaldaron en parte a la denuncia de la víctima, en cuanto que aseveraron que el comisario era de hacer insinuaciones, de proferir malas palabras o referirse de forma despectivas a las mujeres.