En un escalofriante caso de abuso sexual, un hombre ha sido condenado a tres años de prisión condicional en Iglesia, luego de que una denuncia revelara los horrores que una niña de 10 años había soportado en silencio. El abusador, padrastro de la menor, amenazaba a la víctima con consecuencias graves si revelaba su calvario.
El fiscal a cargo del caso, Sohar Aballay, tomó conocimiento de los hechos y procedió a llevar adelante la investigación. La denuncia fue presentada ante la Unidad Fiscal del Norte el 12 de octubre por una trabajadora social del gabinete técnico del Ministerio de Educación. Se originó en una escuela de Iglesia, donde docentes informaron a la trabajadora social sobre el comportamiento inusual de la niña.
La menor fue entrevistada por la profesional, a quien le reveló que, durante un período de tiempo, un adulto identificado como M.I había abusado de ella tocándole sus partes íntimas. El abusador aprovechaba los momentos en que se encontraban solos, asegurándose de que nadie más pudiera presenciar los actos. Lo más aterrador de esta historia es que el padrastro amenazaba a la niña, diciéndole que si revelaba el abuso, él mataría a su familia y a ella.
"Me dijo que si yo contaba algo iba a matar a mi familia y a mí", confesó la víctima. Además, el agresor le advertía que conocía las consecuencias legales de sus actos, lo que utilizaba para chantajear a la niña y asegurarse de que mantuviera el silencio.
El agresor aceptó la pena de tres años de prisión condicional en un juicio abreviado. El delito por el que fue condenado es el de abuso sexual simple agravado por la convivencia. La condena condicional implica que no ingresará a prisión, pero deberá cumplir ciertas condiciones establecidas por la justicia para garantizar la seguridad y el bienestar de la víctima.