Un comerciante sanjuanino comenzó a ser juzgado por los presuntos abusos sexuales de su hija y puede recibir una condena de hasta 22 años de cárcel. Lo acusan de ultrajar de la niña cuando ésta tenía 3 años y luego durante un largo tiempo, además de violar una restricción perimetral y amenazar a su expareja.
Este hombre tiene 72 años -se reserva su nombre para proteger la víctima- y este martes en la mañana, durante la primera audiencia, declaró ante los jueces Maximiliano Blejman, Silvina Rosso de Balanza y Juan Bautista Bueno de la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional. Negó todas las acusaciones y vinculó la denuncia a una disputa con su expareja.
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Acusado. El comerciante declaró, pero rechazó las acusaciones en su contra.
El fiscal de cámara Daniel Galvani lo acusa de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, reiterado y agravado por el vínculo; desobediencia judicial y amenazas. Uno de los hechos que le achacan es un supuesto abuso, mediante tocamientos, cuando la presunta víctima era una beba de 3 años y cuando el grupo familiar residía en Iglesia.
La madre aseguró que aquella vez no denunció al hombre porque éste la maltrataba física y psicológicamente y sostenía económicamente el hogar. Según la denunciante, los abusos sexuales continuaron cuando la niña tenía 8 años y se prolongaron hasta sus 12, siempre a través de tocamientos y otras vejaciones. Hasta se acostaba desnudo con la nena.
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La acusación. El fiscal de cámara Daniel Galvani atribuye tres presuntos delitos al comerciante.
Estos presuntos abusos fueron denunciados en agosto de 2020 cuando el acusado y la mamá de la niña ya estaban separados. Fue después de que amenazó a la mujer y violó la prohibición de acercamiento dispuesta por un juez de Paz. Tras ese conflicto la denunciante recordó lo sucedido con su hija, quien después le reveló que su papa continuó abusando de ella durante años.
Los delitos que le atribuyen al comerciante, actualmente radicado en Rawson, tiene pena de entre 8 a 22 años de cárcel.