Sobreviviente de femicidio

Sole, la joven sanjuanina que trasformó el dolor en superación

En febrero de 2019 su pareja y padre de sus hijas intentó asesinarla a balazos en el barrio Capitán Lazo. Una historia de sanación y lucha diaria, contada en primera persona.
martes, 31 de marzo de 2020 · 18:19

“Estoy totalmente agradecida de Dios. Sigo luchando por mis hijas, que son mi mundo entero y la razón por la que sigo de pie. También por mí, porque me estoy amando y porque merezco salir adelante”. Soledad Manrique es una sobreviviente de femicidio. El 19 de febrero de 2019 en el interior de su vivienda, en el Barrio Capitán Lazo, su entonces pareja, un gendarme salteño, la baleó frente a sus nenas, luego se atrincheró y quitó la vida. Pasaron 13 meses y dice que hoy es otra: una mujer mucho más fuerte, que con el tiempo fue transformando el dolor en superación.

La joven todavía vive entre las paredes que fueron testigo de aquella noche de terror. Sus hijas son su sostén. Dedica su vida a la crianza de ellas, las acompaña a la plaza y lleva todos los días a la escuela. “Mis días son despertar y darles los buenos días a ellas, que son mi vida. Son unas niñas valientes que luchan conmigo a la par. No es fácil la crianza pero pongo todo mi esfuerzo para sacarlas adelante. Tanto ellas como yo pasamos por un shock traumático que no ha sido fácil”, expresa. 

“Recordé la tragedia y el fallecimiento de Mario cuando se cumplió 1 año.

Sole vive de la Asignación Universal por Hijo y además recibe ayuda de la Municipalidad de Rawson. Desde aquella violenta pelea con su ex, en la que terminó herida de bala e internada en grave estado en el Hospital Rawson, que no pudo volver a trabajar. Además porque en el medio de la recuperación le tocó atravesar otro difícil momento. “En enero me operaron de un tumor que me salió en el ovario izquierdo como consecuencia de lo sucedido, ya que por ahí fue por donde pasó una de las balas. Gracias a Dios todo salió bien. Tenía mucho miedo porque pensaba que tenía cáncer”, dice. 

Una rebusca. Además de dedicar su tiempo a sus tres “soles”, recorre el centro sanjuanino tramitando la pensión que les corresponde a las menores por su padre gendarme. “No cuento con abogado, así que debo realizar todo yo. Estoy luchando para que le den la pensión a mis hijas”, dice. Y agrega que la familia de su ex pareja no volvió a comunicarse con ella y mucho menos a preguntar por las nenas: “No espero nada de ellos. Ellas están bien y mi familia las ama. Tienen mucho afecto”, señala. 

 “Mi familia me ayudó muchísimo en mi recuperación tanto económica como emocional”

Hoy está mejor. Planea retomar los estudios, terminar la secundaria para así brindarles un mejor futuro a sus hijas. “Mi vida no ha sido fácil, pero uno trata de salir adelante. Es todo un proceso. Ahora debo comenzar mi tratamiento psiquiátrico y psicológico, y controlar con el traumatólogo ya que detrás de mí cadera quedó alojada una de las bala”.

Y entre tanto agradece. Primero a la vida por una segunda oportunidad, a sus hijas por ser sus pilares en esta dura batalla que le tocó atravesar y su familia y profesionales que la acompañaron en estos últimos meses. "Ha sido todo muy difícil, pero mi familia estuvo en todo. Además me gustaría agradecer a  las personas que estuvieron conmigo en general, a los médicos y enfermeros por su excelente atención. Y también las personas que rezaron por mí, eso me ayudó a luchar y a sobrevivir", cierra. 

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