Este viernes por la mañana, más de uno pensó que el diputado sanjuanino denunciado por violencia de género, Eduardo Cáceres, daría su versión de los hechos en la Justicia. Incluso, minutos antes de entrar al juzgado, él mismo aseguró que declararía. Sin embargo, la indagatoria se suspendió luego de que el sospechado recusara al fiscal que interviene en la causa.
Por ese incidente a resolver, se llevó adelante una audiencia en el despacho del juez, donde las partes presentaron sus posturas. En ese marco, los argumentos de Cáceres para quitar del medio al fiscal despertaron la polémica en los pasillos de Tribunales y sus alrededores.
Es que el legislador nacional presentó un escrito en el que se opuso a que Juan Manuel Gálvez sea parte de la investigación, pues aseguró que tiene una animosidad en su contra por tener una ideología política diferente. Según relataron fuentes allegadas, el denunciado por Gimena Martinazzo no sólo ratificó la recusación sino que lo hizo con 'pruebas' para respaldar sus razones.
Una de esas evidencias que llevó impresa fue una publicación del representante del Ministerio Público en sus redes sociales, con 10 años de antigüedad, en la que se lamentaba la muerte del ex presidente Nérstor Kirchner. "Dios y la patria te lo agradecen. Gracias por todo mi querido presidente", había escrito en su cuenta de Facebook dos días después del fallecimiento. En aquel entonces, Gálvez no era funcionario judicial, ya que recién asumió como fiscal correccional en agosto de 2011.

Por esa frase que Gálvez escribió en aquella oportunidad, Cáceres asumió que su inclinación política podría perjudicarlo y por ello pidió que se apartara de la causa. Frente a esto, el titular del Cuarto Juzgado Correccional, Federico Rodríguez, le corrió vista al fiscal y éste realizó su descargo y negó cualquier tipo de parcialidad.
Sin embargo, esa no fue la única excusa de Cáceres para recusar al fiscal, ya que además señaló haber mantenido una disputa con un familiar de Gálvez. Sostuvo que protagonizó una pelea mediática con su padre, con el juez federal Miguel Ángel Gálvez, titular del Juzgado Federal Nº1. También llevó impresa una nota publicada en Diario de Cuyo para dar cuenta de ese supuesto cruce.
Cuando se debatía sobre la reforma judicial en septiembre de este año, Cáceres había deslizado sus sospechas sobre "cierta parcialidad" de los jueces federales de San Juan por la influencia de la política. Frente a esto, ese mismo diario le consultó directamente al magistrado federal qué pensaba y éste directamente respondió: “Que Cáceres demuestre dónde hay parcialidad. Los dos jueces llevamos más de 25 años en la Justicia. En todo ese tiempo, obviamente, alguna sentencia te pueden revocar. Por eso, es muy tendenciosa esa afirmación de que hay una influencia política”.
Fuentes judiciales señalaron que en la audiencia Cáceres sugirió que en una reunión familiar con su padre, Gálvez podría verse influenciado, si hablaran de él. Ante esto, el fiscal le aclaró al juez que es una persona mayor, independiente de las cuestiones de su familia y que no le constaba que existiera una pelea por fuera de esas declaraciones cruzadas.
Además, apuntaron que se vio obligado a asegurar que no se conocen, que nunca antes se habían visto hasta hoy, cuando se presentaron en la oficina de Rodríguez.
El magistrado que investiga los supuestos hechos de violencia de género deberá resolver esta recusación y definir si la acepta o la rechaza. Cualquiera sea la decisión, las partes deberán aceptarla.
En los pasillos del palacio de Justicia se comenta de una maniobra para extender los plazos judiciales, de parte de Cáceres.