Todo indica que el cuerpo calcinado y enterrado que encontró la policía este martes es el de Brenda Requena, la joven mamá de sólo 24 años que buscaban desde el pasado jueves. Las primeras versiones de los pesquisas apuntan a que ese mismo día la mataron y enterraron a un kilómetro de su casa a la joven.
En el medio pasaron cinco días de versiones cruzadas y un mega operativo de búsqueda que tuvo resultados luego de que dos testigos menores de edad dieran el testimonio clave: que un hombre que responde a las características del esposo de Brenda había estado quemando algo en una zona descampada cercana al barrio donde vivía la pareja con sus dos hijos.
Fue justamente el marido de Brenda quien hizo la primera denuncia y creó el primer relato sobre su desaparición. Diego Álvarez denunció en las primeras horas del viernes que había encontrado a su esposa con otro hombre y que ella había escapado corriendo a campo traviesa hacia el Autódromo del Villicum.
Con esta primera versión comenzó todo, incluída una búsqueda en la que todavía esperaban dar con la joven con vida y en la que participaron la Seccional 18º, GERAS, Búsqueda y Rescate de Personas, la Policía Federal, el helicóptero de la Provincia y hasta voluntarios.
El caso llegó a los medios como la búsqueda de la mujer. Álvarez incluso sumó otro detalle insólito a su historia y dijo que ella se había llevado 30.000 pesos que tenían ahorrados. El hombre seguiría los siguientes dos días en libertad y hasta dio una entrevista con medios televisivos de la provincia, donde aseguró estar "desesperado" porque la joven reapareciera y contó que sus hijos preguntaban por ella. El mismo viernes personal policial allanó la vivienda del presunto amante en busca de información del paradero de la joven, sin resultados positivos.
La madrugada del viernes al sábado suspendieron el rastrillaje y volvieron a retomar con la salida del sol. Durante ese día o los posteriores de la búsqueda los integrantes del equipo de búsqueda pasaron por la zona donde luego apareció el cadáver, pero en ese momento no lo encontraron. Según el juez que se hizo cargo de la causa este martes, Martín Heredia Zaldo, y el Secretario de Seguridad Gustavo Fariña, el cuerpo se encontraba enterrado, quemado casi por completo y tapado con cubiertas de auto, que el asesino habría usado para avivar las llamas.
El sábado se produjo la primera detención en la causa y se trató justamente del marido. La primera versión de la Policía fue que Álvarez terminó en la comisaría porque el supuesto amante de la joven lo había denunciado por golpearlo con una piedra el día jueves. Con la aparición del cuerpo tanto el juez como el Secretario de Seguridad dijeron que el hombre estaba bajo custodia policial por sospechas por la desaparición de su esposa.
El último día antes del hallazgo tampoco estuvo exento de polémica. Apenas horas antes de que encontraran los restos humanos calcinados, hubo conmoción en la provincia luego de que comenzara a circular la versión de que habían encontrado huesos en una bolsa. Según personal de Homicidios, esa pista quedó en la nada, ya que Criminalística habría constatado que eran restos animales.
Apenas un par de horas después, a las 20:30 de este martes aparecieron los restos que todavía son imposibles de identificar. A pesar de esto, el mismo juez que se hizo cargo de la causa aseguró que "hay indicios que podría tratarse de Brenda Requena". Lo cierto es que la cercanía con la vivienda de la joven, el testimonio de los menores que vieron a Álvarez prendiendo fuego y hasta el hecho de que no haya más personas reportadas como perdidas en la provincia no dejan muchas dudas.