Se trata de tres delincuentes que llegaron durante la mañana del pasado miércoles a un complejo de cabañas con la idea de pasar todo un día alejado de la vorágine diaria. Hablaron con la pareja de abuelos propietaria del complejo y con la excusa de que eran "pastores de una iglesia y que la institución ya los iba a llamar para pagarles" les alquilaron una de las cabañas.
La mujer fue quien atendió a los ladrones y, confiada, no les pidió documentación ni nada por el estilo. A la noche de ese día cuando su marido se entera, deciden ir a cobrarles el alquiler como corresponde. Cuando llegaron al lugar, se encontraron con que los malvivientes habían huido del lugar. Dejaron la puerta abierta y solo les faltaba un televisor 52 pulgadas.
Fue una estafa. Otro "cuento del tío" que tuvo como víctima -nuevamente- a una pareja de jubilados. Quien radicó la denuncia fue el hombre, de apellido Mut, de 76 años, dueño de las cabañas "Mis Abuelos", de Santa Lucía. Intevino personal policial de la Comisaría Quinta, a cargo del subcomisario Gordillo. Los delincuentes escaparon sobre la noche del miércoles.