Berta Hernández, de 75 años, es una mujer viuda cuyo domicilio está ubicado sobre calle Güemes, entre calles Corrientes y Correa, en Concepción, Capital. Tiene cinco hijos y tres de ellos, viven junto a la anciana. Sobre las 13:30 de este martes tenía turno con un médico. Salió desde su casa hacia la clínica, fue atendida y volvió angustiada porque los estudios no le habían salido del todo bien, según indicó.
La angustia se acrecentó en Berta cuando al llegar se encontró que justo en su vivienda se encontraba una dotación de bomberos y varios móviles policiales de la Comisaría Segunda. Lamentablemente, en ese trajín que salió un incendio comenzó a exterminar con una parte de su fondo.
Casualmente, una de sus hijas se separó de su marido en La Rioja y no le quedó otra que volver hacia San Juan, junto a sus dos hijos. Fue a parar a la casa de su madre, Berta, pero como no había mucho lugar, dejó toda su ropa, una mesa con seis sillas, un lavarropas y vestimenta de sus hijos, en una galería que estaba construyendo en una parte del fondo.
Justo en ese sector fue donde las llamas comenzaron a propagarse, sobre las 14 horas. Los hijos y nietos de Berta estaban durmiendo o en la escuela por lo que ni se enteraron del incendio. Fueron unos obreros que estaban comenzando con la construcción de dos techos de la vivienda los que se percataron del inicio del fuego. De inmediato, llamaron a una de las hijas de la anciana y ésta rápidamente se puso en contacto con la Policía.
Efectivos de la Seccional 2ª junto a una dotación de bomberos llegaron al domicilio y en unos minutos pudieron terminar con las llamas. Sin embargo, ya habían consumido todo lo que había en esa galería (mucha ropa, mesa con seis sillas, lavarropas y también machimbre, membrana y emulsión, que era para la construcción de los techos). Los obreros llevaban unos pocos días trabajando en la vivienda ya que hacía poco la familia había podido conseguir dinero para tratar de construirlo.
Lamentablemente, en el inicio de los trabajos, el fuego se llevó todos los materiales y las pertenencias de una de sus hijas. "Mi hija que vino de La Rioja se quedó con lo puesto, estaba trabajando en una casa como empleada doméstica y el fuego le quemó todo el ropero que había dejado en el fondo", dijo Berta.
Ante cualquier ayuda tanto de ropa para una mujer de 40 años y un joven de 16, o materiales de construcción (machimbre, emulsión y membrana) para la construcción de los techos, comunicarse al teléfono fijo de la Comisaría Segunda: 4212526; o directamente acercarse por el domicilio de Berta, mencionado en el primer párrafo.