Crimen de Rivadavia

Confirman que el empresario del country murió por la puñalada que recibió en el pecho

El español Gonzalo Giménez Avendaño falleció desangrado por esa herida en el tórax. Creen que él o los asesinos conocían al empresario.
jueves, 10 de octubre de 2019 · 22:26

Los primeros informes de la autopsia realizada al cadáver del empresario español que fue hallado asesinado este miércoles, revelaron que murió producto del cuchillazo que recibió en el pecho. La principal hipótesis que sigue en pie es la del robo y la otra sospecha es que él o los asesinos conocían a la víctima y que éste los dejó pasar a la vivienda ubicada en el consorcio Portal de Las Sierras, en Rivadavia.

Fuentes judiciales dijeron que Gonzalo Giménez Avendaño tenía esa lesión producto de golpe en la parte posterior del cráneo y al menos cuatro heridas punzantes en distintas partes del cuerpo, pero dos eran las más importantes: una en el cuello, a la altura de la cervical, y otra en el pecho cerca del corazón. Fue ésta última fue la que le produjo la muerte a raíz de un shock hipovolémico; en otras palabras, por el sangrado mismo, explicaron.

Si bien no precisaron aún la hora estimada de fallecimiento, las fuentes aseguraron que fue en la madrugada del miércoles. El cuerpo del empresario español de 51 años fue encontrado pasadas las 14.30 de ese día por una tía que fue a la vivienda después de que se cansara de llamarlo y no contestara. La mujer junto con policías de la Seccional 28va forzaron la puerta principal para poder ingresar y fue ahí que hallaron sin vida al empresario en el piso del living comedor de la casa.

Estaba vestido, dijeron. Fuentes de la investigación confirmaron este miércoles que la víctima tenía poco más de 230.000 pesos en una bolsa, dentro mueble de su dormitorio. Lo cual no quiere decir no haya habido más dinero dentro de la casa, aclaró un investigador. Falta el celular de la víctima, comentó un investigador. Tampoco se encontró el arma con que dieron muerte al empresario.

La versión es que Giménez Avendaño era español y poseía familiares en la provincia, pero vivía solo. Los investigadores comentaron que el empresario tenía una novia en Córdoba, a la que veía de vez en cuando, a la vez que llevaba una vida reservada dentro del barrio privado. Los vecinos contaron que saludaba a todos muy amablemente y sólo lo veían entrar y salir en su camioneta.

Los investigadores de Homicidios, que trabajan bajo las directivas del juez Martín Heredia Zaldo, siguen buscando testimonios para reconstruir las últimas horas de vida del empresario. No descartan nada, pero una de las hipótesis es la del robo atento a que, justamente, el miércoles la víctima debía pagar los sueldos en la residencia de adultos o clínica que poseía.